sábado, 27 de enero de 2018

Exlesbiana conversa amenazada de muerte por grupos LGBTI

Los LGTB no se lo perdonan y han pedido para ella

Por: n/a | Fuente: InfoCatolica.com // Actuall



Emily Thomes vivió como lesbiana hasta los 22 años, cuando comenzó un camino de cambio. Ha recibido amenazas por contarlo.
La disidencia no es admisible para los grupos de presión LGTBI, que dictan «fatwas» civiles para todo aquél que cuestione los planteamientos de la ideología de género.
Pero se vuelve aún más radical cuando la discrepancia, o el simple alejamiento, la emite alguien que ha abandonado su barco.
Es el caso de Emily Thomes, quien el pasado mes de diciembre hizo público un vídeo a través de la página del grupo evangélico Anchored North en el que explica cómo abandonó una vida de promiscuidad y desenfreno homosexual, como ya han hecho otros exLGTBI con anterioridad.

Reacciones "inquietantes"

Los responsables de Anchored North califican como «inquietantes» las violentas reacciones de los LGTB, que incluyen deseos de «una muerte lenta y dolorosa» contra Emily y los trabajadores de Anchored North.


En el vídeo, de 4 minutos que ya ha captado la atención de más de dos millones de internautas en menos de un mes, Emily cuenta su transformación.
En él la chica, ahora casada con un hombre y en estado de buena esperanza, detalla cómo su vida como lesbiana fue «súper salvaje» y cómo mantuvo «relaciones en serie con mujeres» durante años.

Conversión

A los 22 años acudió a un grupo de estudio de la Biblia y, con el paso del tiempo, fue descubriendo que su comportamiento lésbico no le daba la felicidad que buscaba y que era momento de cambiar.
Según explica a The Christian Post Greg Sukert, responsable de Anchored North, es «increiblemente deshonesto e infantil descalificar la historia y la cuenta personal de alguien como “lavado de cerebro’” sólo porque no se está de acuerdo con la posición de la persona».
Al tiempo, incide en que las amenazas e insultos de los activistas LGTBI suelen argumentar además que Emily, o se miente a sí misma, o nunca fue lesbiana y vivía una mentira, o en realidad es bisexual.

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Sukert no está de acuerdo en calificar el proceso vital de Emily como “terapia de conversión”.
A su juicio, lo ocurrido en su vida está lejos de una «práctica pseudocientífica de tratar de cambiar la orientación sexual de un individuo usando intervenciones psicoloógicas o espirituales».
Se trataría pues, de un proceso de transformación a la luz del Evangelio, de un «milagro», porque «a través de Dios las personas pueden apartarse del mal».
«Creemos en Dios cambiando milagrosamente los corazones y deseos, no en los humanos modificando la orientación sexual de los demás a través de la terapia de conversión», añade Sukert.
Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: InfoCatolica.com

sábado, 20 de enero de 2018

Kathryn L. Butler: milagro en un paciente la convirtió

Se convirtió al ser testigo de un milagro en un momento en el que en su vida sólo había escepticismo

Por: J. Lozano | Fuente: Religión en Libertad




¿Qué ocurre cuando la persona que salva vidas en momentos extremos empieza a no encontrar la razón de vivir tras ver tanto sufrimiento, mal y violencia? Esto es lo que durante un tiempo le ocurrió a una cirujana del servicio de urgencias de un hospital en el que trataba a diario a pacientes que llegaban debatiéndose entre la vida y la muerte.

Se trata de Kathryn L. Butler, que sufrió una gran crisis existencial al ver tanto mal y sufrimiento en su trabajo, en muchos casos provocado por el propio ser humano.

Todavía recuerda como si fuera ayer aquellos momentos que le hicieron caer en esta crisis existencial. Sala de urgencias, prisas, nervios…”Mis ojos siguen el monitor cardíaco. La distancia entre los latidos de mi paciente se alargaba. El ritmo descendente significaba que la sangre, que fluía de su cráneo fracturado, estaba expulsando el cerebro. Tenía 22 años y mientras dormía alguien le golpeó con un bate de béisbol. Su esposa, que dormía junto a él, había muerto durante el asalto. Su hijo de cuatro años había sido testigo de todo”.

“Había sido entrenada para situaciones de urgencia en primeros auxilios: el caos, la oportunidad de ayudar a las personas en momentos terribles. Sin embargo, mientras buscaba la vena de mi paciente, me costaba concentrarme”, explica esta doctora.


Mirar todos los días al mal y al sufrimiento
Mientras seguía luchando con estos sentimientos que la hacían sufrir, llegó a urgencias ya moribundo un adolescente de 15 años herido por arma de fuego. Sin pensarlo, le abrió el pecho con el bisturí y vio que la bala había atravesado la aorta, no sobreviviría. Ahora ella luchaba para no llorar.

Pero cuando intentaba apaciguar los ánimos, un mensaje la devolvía a la realidad. Llegaba a la sala de reanimación otro adolescente de 15 años también con un disparo en la cabeza. Poco después llegaba la madre, que gritó y se desplomó en el suelo.


Su escasa fe no encontraba respuestas

Butler se quitó los guantes ensangrentados y salió corriendo de la sala mientras lloraba. El misterio del mal la sobrepasaba. Entró en una profunda crisis. Ya no sabía por qué se había convertido en cirujano ni encontraba respuesta a las preguntas más profundas de la vida.

Su fe, la de una persona “cristiana por tradición”, no lograba encontrar respuestas. Se le quedaba corta ante lo que vivía y sentía. Al salir del hospital conducía sin un destino fijo deambulando por las calles. “Cuando abrí los ojos para orar no salían las palabras. Me sentía abandonada por Dios. Y pensé que el Señor, si hubiera existido alguna vez, me había abandonado”, afirma, tal y como recoge la
Nuova Bussola Quotidiana.


Presa del escepticismo y la desesperación
Desde ese momento, la cirujana cayó en un agnosticismo escéptico, que le acabó llevando a una desesperación hasta llegar a plantearse el suicidio.

Además, en ese tiempo su marido Scottie perdió su trabajo pero lejos de rebelarse se refugió en la Iglesia. Butler le seguía e iba a la iglesia con él pero seguía con su postura escéptica por lo que Dios fue a su encuentro al lugar donde empezó el problema: en el hospital.


La llegada del paciente que cambió su vida
A sus manos llegó Ron, un hombre de mediana edad, tras un paro cardiaco, tenía una lesión cerebral grave provocada por la falta de oxigeno. Estaba en estado vegetativo y aunque tenía los ojos abiertos no estaba consciente. Los neurólogos habían dicho que nunca se recuperaría.

Sin embargo, todos los días la esposa y la hija de Ron rezaban junto a la cama del hospital por un milagro. Una mañana, la mujer sonrió a Butler y ésta se acercó. La mujer le dijo: “Ayer por la tarde recé y recé y cuando desperté sabía que todo iría bien, Dios me dijo que todo iría bien”. La cirujana admiraba “su convicción y esperanza” pero los datos clínicos decían lo contrario.

Pero de la admiración empezó a sentir molestia al ver como la mujer durante los días siguientes cantaba a su marido y rezaba junto a él. “Mis colegas y yo luchábamos para oculta nuestra preocupación, nos mirábamos como diciendo: ‘todo esto es insoportable’”.


"La ciencia no podía explicar su curación"
Esto siguió así hasta que un día, la mujer y su hija llegaron a ella gritando: Ron se había movido. Butler acudió a su cama y se dirigió al paciente pero no obtuvo respuesta por lo que explicó a la familia que simplemente era un movimiento reflejo. “No”, respondió de manera categórica la esposa, que le dijo: “mira”.

En ese instante, puso su mano sobre el hombro de su marido y le gritó al oído que moviera el dedo gordo del pie derecho. Y lo movió. Al día siguiente volvió la cabeza hacia ellos y después parpadeó. En dos semanas ya estaba despierto y en tres estaba sentado en una silla. “La ciencia médica no podía explicar su recuperación”, explicó la cirujana.


Supo que era un milagro pero todavía había una pregunta
Pronto ella entendió que había sido testigo de un milagro y que Dios tenía que existir pero aún seguía teniendo una pregunta que no conseguía responder: “¿Cómo podía conceder tantas bendiciones y a la vez permitir el sufrimiento?”.

Su esposo, que había encontrado un gran refugio en la fe, le pidió que leyera el Evangelio para que encontrara una respuesta a esta gran interrogante. De pronto el velo que tenía ante los ojos cayó.


El Evangelio iluminó su vida
“La lectura me reveló el amor de Cristo en pinceladas que nunca había visto. La agonía que sufrió por nuestro bien me dejó sin aliento. Él también había sufrido el mal del corazón y se enfrentó cara a cara con el mal. Soportó tal sufrimiento, nuestros sufrimientos, por nosotros”, explica ahora ella.

A la conclusión a la que llegó tras esta experiencia de fe y de conversión es que “el Señor ha usado mi desesperación y ha tejido un lienzo para su diseño perfecto. Así como Cristo resucitó a Lázaro para que otros creyeran, él redime el sufrimiento – heridas de bala, luto, trabajos perdidos…- para su gloria”.

“En su misericordia, él baja para alentarnos y completar los milagros que no podemos pretender entender”.
Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos: ReligionEnLibertad.com

sábado, 13 de enero de 2018

Teresa Beem: De ferviente Adventista a conversa Católica y apologista

Se dio cuenta de la verdad gracias al estudio de la Tradición cristiana.

Por: Mariela Carrizo | Fuente: Religión en Libertad en el Blog Convertidos Católicos




Teresa Beem es una mujer norteamericana que creció en una familia adventista y estaba muy involucrada en las actividades de esta secta. Fue adventista por casi 40 años. Luego de su matrimonio con Arthur Beem, empezó a notar cierta disonancia entre el sistema de creencias y su práctica, por lo que decidió abandonarla. Esto causó conmoción en su ámbito familiar. Visitó muchas iglesias protestantes diferentes, hasta que un pastor bautista le dijo que tenía que tener en cuenta la tradición cristiana. Llegó por ello a vivir un breve período protestante.

Desilucionándose de la doctrina adventista

En 1997, Arthur y yo estábamos cada vez más desilusionados con el sistema adventista. Así que decidimos comenzar a leer la Biblia solamente, pidiéndole al Espíritu Santo que nos guíe y nos revele la verdad. Así es como comenzamos a encontrar discrepancias adicionales entre la teología adventista y la Biblia. Estas son algunas de las razones que nos motivaron a salir de la iglesia adventista:

Algunos hospitales adventistas realizan abortos a pedido. Al menos uno que he investigado personalmente hace abortos de nacimiento parcial. En 2000, yo convoqué a la Conferencia General sobre el tema del aborto. La oficina de Jan Paulsen me dirigió al Dr. George Reid para obtener la política oficial de la iglesia. Reid declaró que la iglesia es partidaria de la elección y que estaba decepcionado de que el "Hospital Adventista de Washington se haya convertido en una fábrica de abortos". Arthur y yo hemos estado involucrados con Adventists for Life desde 1985. Hemos visto engaño de parte de nuestros líderes y deliberados encubrimientos que intentan parecer neutrales en este tema, mientras que las instituciones adventistas son activamente pro-vida. No detallaré más sobre este tema, ya que es demasiado extenso para hablar sobre ello. Sin embargo, el asesinato de niños inocentes no puede ser barrido bajo la alfombra de nuestras conciencias como un pequeño pecado.

El adventismo en teoría cree en la rectitud por la fe. Sin embargo, en la práctica, enseña la justicia al guardar el sábado, comer carnes limpias, etc.

Una iglesia que dice ser el único remanente fomenta el orgullo y la exclusividad. Esto ha manifestado actitudes de condena y arrogancia hacia otras denominaciones. Cristo llamó a sus discípulos a la unidad. "Ellos sabrán que son mis discípulos por su amor uno por el otro".

Los escritos de Elena G. de White siempre nos dejaron confundidos. Algunas de ellos son muy inspiradores y otros pueden dejarte en la desesperación, sabiendo que nunca estarás a la altura de sus expectativas. El mensaje es un poco esquizofrénico. Algunas de sus enseñanzas son extremos opuestos a las Escrituras.

La Biblia Clear Word (Biblia de la Palabra Clara) se promueve como una paráfrasis de la Biblia y se usa ampliamente en todas las clases adventistas para reemplazar una verdadera traducción. Esto es muy inquietante teniendo en cuenta que elimina pasajes, agrega pasajes e inserta las palabras de Elena G. de White en el texto sin comillas, como si fuera parte de la Biblia original. Si la Biblia es la palabra de Dios, no debe ser manipulada de esta manera. Este es un error serio y ya lo advierten las siguientes escrituras: "No agregarás a la Palabra que te he mandado, ni tomarás nada de ella". Deut 4, 2 ó "Toda palabra de Dios es pura. No aumentes sus palabras, no sea que te reprenda" Proverbios 30,5

La iglesia Adventista del Séptimo Día surgió del movimiento millenarista de principios del siglo XIX. William Miller predicó que Dios vendría en 1844. Esto no sucedió. Fue una profecía falsa. La Biblia dice que ningún hombre sabe la hora del regreso de Cristo. A su vez, los primeros adventistas basaron su fe en una profecía falsa. Lo que los condujo a la creencia no bíblica del Juicio Investigativo, que a su vez los llevó a la teoría de la "puerta cerrada". Para aquellos de ustedes que no están familiarizados con la teoría de la puerta cerrada, es cuando los primeros adventistas, incluido el matrimonio White, predicaron hasta 1851 que solo aquellos que creían en el movimiento Millenarista serían salvados y ya no predicaban a nadie que hubiera rechazado el Mensaje del juicio investigativo.

Ingresando en la Iglesia Católica 

Con ayuda de foros de Internet consiguió ver debates entre católicos y protestantes, que la convencieron de la superior formación de los primeros, que utilizaban la Escritura, historia de la Iglesia y argumentos lógicos. Con cierta resistencia, fue a una parroquia a ver si esto era concordante con la realidad de la Iglesia.

A partir de ahí comienza a asistir catequesis para adultos y a leer la Biblia más cuidadosamente para pasar a notar cuestiones como la Eucaristía y la importancia de María.

Desde su conversión hasta el día de hoy Teresa se dedica evangelizar a través de la Apologética. Junto a su esposo, escribió un libro llamado "It's OK not to be a Seventh Day Adventist " que en español significa "Es bueno no ser un adventista del séptimo día”.

Un poco de historia y creencias del Adventismo del Séptimo Día

Los adventistas tienen muchas ramas y reformas, hay 20 millones de miembros y están aumentando, sobre todo en Latinoemárica. La mayoría de los nuevos integrantes son bautistas y católicos.  Muchos adventistas no tuvieron sus ideas confrontadas con la realidad, y por eso no dejan la secta. Viven en barrios privados (en Estados Unidos: Texas, California y Michigan). Tienen escuelas y universidades, editoriales con las que difunden sus creencias y su versión de la historia.

Elena G. White fue una "profetisa" del S. XIX, parte del movimiento millenarista en los Estados Unidos. Las enseñanzas que difundió constituyen la base de la doctrina adventista. En esa época, las mujeres y los jóvenes eran vistos como más cercanos a la santidad. Ella reunía ambas condiciones y declaró haber tenido visiones a los 18 años, entre ellas:

1. Una larga visión en la cual al final de los tiempos, los verdaderos y falsos cristianos, serán reconocidos de acuerdo a su consideración del sábado como día del Señor, siguiendo la enseñanza judía. Si la persona no se arrepiente de ir a la Iglesia el día domingo, tendrán la marca del diablo a la hora de la Segunda venida de Cristo.

2. Otra visión en la que las tablas de la Alianza descenderán del Cielo, y el mandamiento acerca del sábado será indicado con un halo de santidad. Su teología sostiene que ya están salvos pero, para las generaciones más conservadoras, la forma de rechazar la salvación es no mantener este precepto.

Creen en la Trinidad como resultado de un gran debate, parte de los primeros miembros no adherían a este dogma de fe. Además, sostienen que el Arcángel Miguel es Jesús.

La doctrina de los adventistas del séptimo día se fue liberalizando con el tiempo.  Según sus creencias, la Iglesia Católica lidera un movimiento ecuménico que los persigue para capturarlos, torturarlos y matarlos por su adherencia al postulado de que el sábado es el día santo.  Dado esto, tienen especial miedo de los católicos y creen que hemos sido engañados, por eso nos quieren convertir.  Toda persona que profese otro credo es engañada por el anticristo, remontándose incluso a los sucesores de los apóstoles.

Las creencias pueden manipularse. Por ejemplo, para adoptar una postura respecto del aborto, sea que estén en contra o a favor.  Los hospitales que poseen no tienen necesidad de ajustarse a ellas, por lo que pueden realizar abortos de todo tipo, incluso los de nacimiento parcial. Pero esto es algo que sus seguidores no saben.

Tienen un compendio de la Biblia que incluye textos redactados por White. Lo tratan como si fuese la Sagrada Escritura sin alterar. En la edición, no hay indicaciones que permitan al lector reconocer de dónde proviene lo que se está citando. Es una paráfrasis que llaman “la Palabra clara”.

Estudian mucho las Escrituras de acuerdo a estas enseñanzas Consideran que es una gracia que el Señor les da para ver lo que los textos realmente dicen. White decía tener la autoridad de la interpretación bíblica conferida por un ángel que le explicaba los pasajes de difícil comprensión.  Los adventistas no reconocen que esas visiones no están fundamentadas en la Escritura, o son contradictorias, y aceptan estos postulados sin mayor debate, incluso cuando las generaciones jóvenes suelen decir que no están enteramente de acuerdo con ellas, a la hora de defenderlas, lo harán sin dudar.  En vez de considerarlos escritos con autoridad divina, dirán que son escritos inspirados y sostendrán que ninguna persona que asista a la Iglesia en domingo será salva.

También suscriben a ciertas leyes del Levítico con respecto  impureza de determinados alimentos (mariscos y cerdo). Tienen una prohibición de comer carne en general.  No pueden consumir cafeína.  Hacen una selección de las leyes deuteronómicas a seguir, enfatizando el diezmo, el sábado y las reglas alimenticias e ignorando puntos como el sacerdocio. No pueden usar joyas, pero pueden usar relojes Rolex, por ejemplo.

1. Pocos Sacramentos. La Iglesia Católica reconoce siete sacramentos, a saber: Bautismo, Comunión, Confirmación, Matrimonio, Reconciliación o Confesión, Unción de los Enfermos y Orden Sagrado. Los adventistas tienen dos sacramentos que comparten con el resto de los protestantes: el Bautismo y la Cena del Señor, que consideran de carácter simbólico.

El modo en que esta última es celebrada por los adventistas difiere de otras sectas por el hecho de incluyen el lavado de los pies. Primero se realiza esto, y luego se consumen el vino y la hostia.  Debido a que no tienen permitido consumir alcohol, sus especialistas en griego argumentan que Jesús “bebió jugo de uva”.

2.No reconocen la autoridad de la Iglesia, que se refleja en el Evangelio de San Mateo y el de San Juan, con el envío del Espíritu Santo.

3. La unidad de la Iglesia en el Evangelio de San Juan. No la preservan, ya que tan pronto como se presenta un desacuerdo doctrinal, se dividen.

4.Para los adventistas, la veneración de los santos es considerada idolatría
 
Este artículo fue publicado originalmente por nuestros aliados y amigos:
Testimonio traducido por Mariela Carrizo de uno de los programas en inglés
de “The Journey Home” de EWTN con Marcus Grodi
ReligionEnLibertad.com

sábado, 6 de enero de 2018

La Epifanía de DIOS y la Virgen María 6 de enero 2018




Jesús, te traigo mi oro, pues eres mi rey. Te traigo mi incienso para ofrecértelo en sacrificio oloroso de mi vida, pues eres Dios. Te traigo mi mirra para embalsamar mi cuerpo junto al tuyo en espera de la resurrección.

lunes, 1 de enero de 2018

Santa MARÍA madre de DIOS 01 de enero 2018





Porque Jesús, fue nacido de mujer, amamos y veneramos el nombre de esa mujer: María. Porque María, es espejo de la humanidad redimida, bendecimos y veneramos, en este Año Nuevo, a la nueva Eva, a Aquella que nos ha dado tanto el mejor regalo, Jesús. Para ser Madre de Dios y Madre nuestra, no dejó atrás su pobreza ni su sencillez, su obediencia y su ser maternal. ¡Bendecimos tu docilidad, María! Porque María, meditaba las cosas sagradas en lo más hondo de su corazón, bendecimos su memoria, su espíritu y su fe. ¡Bendita, Tú, María! Porque María, como el sol que amanece, ilumina los rincones más oscuros de nuestra casa.