UN ESPACIO DEDICADO A LAS MUJERES QUE EN SU ACCIONAR, SON VERDADEROS EJEMPLOS PARA LAS PERSONAS, LA SOCIEDAD Y LAS INSTITUCIONES CON PODER POLITICO Y RELIGIOSO.
“¿Para qué coges la lámpara para mirarte? ¿No ves que el viento la apaga? ¿Quién sabrá que no te has pintado los ojos, si son más negros que la tempestad? ¿Para qué coges la lámpara para mirarte?”.
Rabindranath Tagore
¿Has tenido alguna vez la oportunidad, amiga, de maltratarte tu sola frente al espejo…?
¿Cuántas veces antes de salir a una fiesta te has mirado y repetido: “ Si tan sólo tuviera las piernas más finas… si mi cabello fuera más lacio, si no fuera tan crespo… si mis manos no fueran tan huesudas… si mi pecho más grande… si mi derriere más firme, si mi nariz no tan grande…? ¡Qué fea me veo! Y así, sintiéndote disgustada has salido a la calle envuelta en una seguridad que es falsa, que por dentro más bien esta frustrada porque desea ser mejor de lo que es y se pelea constantemente con ella misma. “Hay tantas mujeres mucho más bonitas que yo allá fuera y con una personalidad mucho más interesante...”
He conocido muchas jóvenes así, mujeres que llegan a los 50 y siguen peleándose con el color de su cabello, con las formas de sus cuerpos, con sus piernas, con su pecho, con su nariz, con sus ojos, con su propio temperamento, “si tan sólo luciera y fuera diferente” - suspiran-. ¿Sabes que es lo peor que puede sucederle a una mujer que no se gusta, acepta y ama ella misma? Que vive cada día de su vida queriendo ser otra aunque ella misma no sea consciente de ello.
Por supuesto que no todas las mujeres tenemos problemas de auto-estima y en lo personal admiro muchísimo a aquellas que siempre han estado contentas con su apariencia y sus talentos. Sobre todo, admiro la auto-estima de aquellas que se sienten muy hijas de Dios y caminan con una seguridad que no tiene nada de artificial y postizo pues nace de la conciencia absoluta de saberse amada y creada por amor, para vivirse a sí misma como una mujer única, inteligente e irrepetible.
Sin embargo, hay muchas que necesitamos un re-encuentro con el amor y los sentimientos de ternura hacia la propia y personal belleza–temperamento, por eso quiero compartir contigo estos 35 actos de auto-estima para que te ejercites en su conquista y vivas contenta de ser como eres diciéndole adiós a los miedos y complejos.
1- Mírate todos los días como un verdadero milagro.
2- Recuerda que eres hermosa, aunque muchas veces tengas que ahogar una voz interior que te dice: no, no lo eres. Recuerda que eres hija del Amor de Dios
3- Ama profundamente tu identidad única y conoce que lo que haces nunca podrá reproducirse.
4- Tú verdadera belleza saldrá a la luz cuando ames con sinceridad a la mujer en ti y contribuyas con tu vida a la sanación del mundo.
5- Debes confiar en que sí puedes tomar decisiones por ti misma.
6- No le tengas miedo a fracasar o fallar. Recuerda que si nunca fracasas no tendrás la oportunidad de descubrir la fortaleza y el valor que residen en ti.
7- Cuando las cosas no vayan como tu las tenías planeadas, permítete sentirte defraudada pero nunca inferior o ridiculizada.
8- Procura no ponerte a la defensiva cuando seas criticada o se te llame la atención por algo que esta mal.
9- No pierdas tu tiempo pensando si eres lo suficientemente buena para esta o aquella tarea. Haz lo mejor que puedas hacer y siéntete satisfecha.
10- Ese pensamiento que te hace pensar que no puedes pasar una materia, aprender un instrumento o conquistar un paso de baile. ¡Elimínalo!
11- Nunca pienses que tu valor radica en tu belleza o títulos. Si has perdido tu trabajo no permitas que te haga sentir que eres una fracasada. Trabaja en recuperarte emocionalmente cuanto antes y sigue adelante.
12- Si en tu lugar de trabajo te hacen la vida de cuadritos por algún motivo, no dejes que nazca la maleza de la inseguridad.
13- Si aspiras a un puesto mejor dentro de tu organización y no aplicas porque no sientes que puedes ser elegida, date cuenta que tu misma te bloqueas. Actúa sin temor.
14- Si fuiste a una entrevista de empleo y no lo conseguiste no pienses que es el fin del mundo. Recrea en tu mente el proceso y descubre en dónde pudiste haber fallado.
15- Si las modelos que ves en la revistas te inquietan, no las mires más.
16- Si tuviste alguna experiencia traumática de niña que te dejo con la seguridad de ser fea, gorda, o poco inteligente, identifica eso que te molesta y trabaja diligentemente para sanar tu trauma.
17- Si has identificado que te inhibes o retraes en situaciones sociales diversas, rétate a ti misma a comportarte de la manera opuesta.
18- No temas a los cambios, confía que estos siempre serán para beneficio del desarrollo de tu personalidad.
19- Si te comparas constantemente con alguien, empieza a observar un poco más tus propios logros.
20- Si piensas que la suerte no está de tu lado porque tuviste una niñez dolorosa, es hora de que lo superes. La fuerza del espíritu humano puede todo.
21- Pensar bien sobre ti misma quiere decir aceptar el regalo de la vida que Dios Padre te dio al crearte. Agradécelo.
22- Cuando hagas algo mal no te insultes a ti misma con expresiones como tonta o inútil. El inconsciente tiene una capacidad enorme para creérselo. Corrígete.
23- Si el chico que te gusta no se fija en ti no pienses que es porque no eres suficientemente atractiva. Algo mejor te espera. Sé paciente.
24- ¿No te ríes de tus propios errores? Aprende a hacerlo y verás que libertad sientes.
25- Es bueno estar rodeada de gente que te aprecie y respete, pero si alguna vez no lo hacen no pienses que eso disminuye tu valor.
26- Tu cuerpo es el instrumento para la acción. Respétalo y cuídalo.
27- Maya Angelo la escritora afroamericana, tuvo la más cruel de las infancias. Lo superó escribiendo. Sus libros son muy populares.
28- Hay un tipo de hambre más fuerte que la de pan. Es el hambre por amor, solía decir la Madre Teresa. Ama quien eres para poder darlo a cantaradas y sin complejos.
29- La primera responsabilidad del ser humano, expresaba Henry Winkler, es darse la mano el mismo. Hazlo.
30- Si eres madre, tu hija aprenderá a relacionarse de acuerdo a lo que vea en tu propio desarrollo.
31- La auto-estima es una de las fundaciones humanas más importantes. Es amor incondicional. Que tus hijos sean testigos de ello.
32- Disciplina a tus hijos, pero así mismo elógialos cuando hagan las cosas bien.
33- Los primeros 3 años para un niño sirven para asegurar la seguridad de ser amado, acogido y respetado. Descansa bien por la noche para que estés viva el siguiente día para ellos.
34- Si tu hijo no va bien en el colegio, antes de sentirte defraudada, indaga las causas de su rendimiento y entonces actúa.
35- Enseña a tus hijos que está bien que fracasen, porque sin el fracaso no podrías saber qué es el triunfo.
Amiga, cada alma viviente ha tenido o tendrá que tener alguna experiencia dolorosa en su pasado o futuro, pero es a través de ellas como vas desarrollando tu personalidad y conquistando un corazón grande para amar.
Recuerda siempre que tu dignidad y valor no proceden de todo lo material que te rodea, la belleza que tengas, lo popular que seas o lo alto que hayas llegado en tu carrera. Su fuente es divina, eterna, hinchada de amor, eres una Hija de Dios y por eso como ninguna otra obra de la creación.
Por monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos
BURGOS, sábado 6 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje que ha enviado monseñor Francisco Gil Hellín, arzobispo de Burgos, con motivo del Día internacional de la Mujer Trabajadora, 8 de marzo.
* * *
Que una mujer conduzca un autobús, dirija una fábrica o mande una división es hoy completamente normal. No digamos nada sobre el hecho común a todos los países del primer mundo de que haya mujeres que ejercen la medicina, la arquitectura, la ingeniería, la docencia a todos los niveles y cualquiera de las mil y una especializaciones de la técnica. Ciertamente, desde tiempos inmemoriales la mujer ha molido el trigo y preparado la hornada de cada día, ha compartido tareas agrícolas y ganaderas y, sobre todo, ha dedicado muchísimas horas a la educación humana, espiritual y religiosa de sus hijos. Sin olvidar que en muchas civilizaciones ha llevado la administración doméstica del hogar, supliendo con su talento, ingenio y dedicación las carencias más primarias.
Sin embargo, el hecho al que aludía al principio está vinculado con la sociedad industrializada. El Día Internacional de la Mujer trabajadora es todavía más moderno. Su origen se remonta a 1857, cuando en Nueva York se produjo una marcha de mujeres trabajadoras de una fábrica textil en protesta contra las condiciones de trabajo. Otro hecho importante que condicionó la efeméride ocurrió en 1908 también en Nueva York, cuando un grupo de costureras industriales de grandes fábricas se declararon en huelga para protestar por sus condiciones laborales y pidieron aumento de sueldo, reducción en la jornada laboral y fin del trabajo infantil. Durante esta huelga pacífica, ciento veintinueve mujeres murieron quemadas en un incendio en la fábrica Cotton Textile Factory. Esto ocurrió el ocho de marzo de ese año.
Al año siguiente se celebró por primera vez en Estados Unidos el día de la mujer trabajadora y en 1910 se propuso ese día como día internacional de la mujer, en el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas de Dinamarca. El ocho de marzo de 1977 las Naciones Unidas declararon el "Día internacional de Mujeres Trabajadoras" y eligieron el color lila para representar los esfuerzos de las mujeres que murieron.
Desde entonces la situación de la mujer ha avanzado de forma muy significativa. Sin embargo, todavía quedan muchas cosas por hacer para que la sociedad reconozca su dignidad. En las páginas de un Diario, una periodista burgalesa escribía recientemente con dolor estas palabras: «Es el tercer negocio que más pasta mueve en el mundo. Por delante sólo están el tráfico de drogas y el de armas, ambos deleznables pero algo menos repugnantes que la trata de personas -casi siempre, mujeres- que se lleva la medalla de oro de la indecencia". Se refería al terrible y bochornoso negocio de vender mujeres para la prostitución.
Es un caso significativo pero no el único. Pienso, por ejemplo, en el drama humano que se está creando con el fenómeno masivo de la inmigración en Europa: muchas mujeres se ven obligadas a venir en busca de un poco de bienestar para sus hijos, a costa de dejarlos en el país de origen, tantas veces en situaciones sumamente precarias.
La fe cristiana profesa que Dios ha creado al hombre y a la mujer con la misma dignidad personal y con los mismos derechos, puesto que a ambos los hizo a imagen suya y los destinó a la misma herencia del Cielo. Jesucristo, por su parte, dignificó tanto a la mujer, tan menospreciada en aquella sociedad, que el primer testigo del trascendental hecho de su resurrección fue una mujer: María Magdalena. Otra mujer, la Virgen María, fue elevada a la dignidad incomparable de Madre suya.
Mi reflexión para este día se podía resumir así. El hombre y la mujer son iguales en dignidad. Y en aquello que se distinguen son complementarios. Deseo con toda mi alma que la mujer sea reconocida socialmente en su plena dignidad. Y deseo, con la misma fuerza, que sea reconocida en su especificidad y en su feminidad, y que no sea el varón el punto de comparación sino la dignidad personal de que ella es portadora por voluntad del Creador.
Por monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán
TEHUACÁN, sábado 6 de marzo de 2010 (ZENIT.org-El Observador).- El domingo 7 de marzo se celebra en México el Día de la Familia, mientras que el 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer. Sobre ambas celebraciones entrega su reflexión semanal monseñor Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de Tehuacán.
***
El próximo día 7 -primer domingo de marzo- celebraremos el Día de la Familia, que se ha instituido en nuestro País hace algunos años. Al día siguiente, 8 de marzo, celebraremos el Día de la Mujer, fecha instituida a nivel internacional hace muchos años. En mis comentarios quiero unir brevemente ambas conmemoraciones.
Doy gracias a Dios por la mujer que es hija, especialmente cuando desde niña llena de alegría el hogar con su candor, su sonrisa, su servicialidad y esa femineidad que va brotando al estar atenta a muchos detalles que el varón con frecuencia descuida.
Doy gracias a Dios por la mujer que es esposa, compañera fiel y apoyo del marido.
Doy gracias a Dios por la mujer que es madre, abnegada y solícita, con un corazón grande para amar a todos y cada uno en la familia.
Pido a Dios por la mujer que ha sufrido marginación, maltrato, violación; por la que experimenta la tentación de suprimir la vida humana que ha empezado a crecer en su vientre; por la que se ha visto forzada a asumir la misión de madre-padre debido a la ausencia parcial o total del padre de sus hijos.
Invito a usted a agradecer a Dios por las mujeres que con su ternura y dedicación le han ayudado a crecer y madurar en la vida.
El Papa Pío XII decía: "la esposa y la madre es el sol de la familia. Es el sol con su generosidad y abnegación, con su constante prontitud, con su delicadeza vigilante y previsora en todo cuanto puede alegrar la vida a su marido y a sus hijos. Ella difunde en torno de sí luz y calor; y, si suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los cónyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a sí mismo, sino al otro, este noble sentimiento e intención, aunque les obligue a ambos, es sin embargo virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del corazón; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegrías; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad y respeto, semejante al sol que con sus albores alegra la nebulosa mañana, y dora las nubes con los rayos de su ocaso."
Invito a usted a que demos gracias a Dios por la familia que nos ha concedido, la cual es don y tarea: Don que Dios nos concede para acoger con alegría y apertura de corazón; tarea para asumir en la familia nuestra responsabilidad -compartida por todos los miembros- de la mutua pertenencia, relación constante y apoyo de unos para con otros. Atentos para dar y recibir amor, perdón, comprensión; para alegrarnos con los éxitos de los demás familiares y sufrir con sus infortunios.
Encomendemos nuestra familia y todas las familias a la Familia Trinitaria -Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo- y hagámoslo por intercesión de la Sagrada Familia de Jesús, María y José. De este modo vivamos unidos una fe que se irradie en obras concretas de servicialidad solidaria, de convivencia verdaderamente humana en la paz y la justicia.
La Sala B de la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia rechazó el pedido de aborto para una joven de 15 años que denunció haber sido violada por su padrastro. Los jueces afirmaron que, tal como reconoce la legislación vigente, el derecho a la vida, en este caso del niño por nacer, es el primer derecho humano y que el artículo 86 de Código Penal es inconstitucional.
La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia confirmó la sentencia de la jueza de Familia Verónica Daniela Robert y rechazó nuevamente el pedido de aborto que había hecho la madre de la adolescente. La joven, que lleva 17 semanas de gestación, habría sido violada por el concubino de su madre. Las violaciones se habrían estado produciendo desde que tenía 11 años.
Entrevista a su hermana, Maria Helena Arns, de las Hermanas Escolásticas de Nuestra Señor
FORQILHINHA, viernes 19 de febrero de 2010 (ZENIT.org). –
“La muerte de mi hermana fue un golpe para mi familia y para todo Brasil”. Con estas palabras expresa a ZENIT su dolor la religiosa Maria Helena Arns, hermana de Zilda Arns Neumann, fundadora de la Pastoral de la Infancia, que perdió la vida en el terremoto de Haití.
Zilda estaba casada y era madre de seis hijos. Mientras que Maria Helena, junto a otras dos hermanas más, es religiosa de la Congregación de las Hermanas Escolásticas de Nuestra Señora. En total son trece hermanos, cinco de ellos consagrados. Junto a las tres religiosas hay dos hermanos franciscanos. Uno de ellos es el cardenal Paulo Evaristo Arns, arzobispo emérito de São Paulo, y el otro, fray João Crisóstomo, falleció en 2002.
Maria Helena vive en el lugar de nacmiento de su hermana Zilda, en Forquilhinha, Estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, donde aún es patente la inmigración alemana. La entrevista, originalmente en alemán, fue traducida al portugués por la propia Maria Helena Arns.
-Sabemos por la hermana Rosangela Maria Altoé, secretaria internacional de la Pastoral de la Infancia, que su hermana Zilda Arns Neumann fue alcanzada mortalmente en la Iglesia Sacre Coeur de Turgeau, en Puerto Príncipe, por el derrumbamiento del techo.
Maria Helena Arns: Tras una conferencia para 150 personas, la mayoría de las cuales se había retirado, un sacerdote quería saber más sobre la Pastoral de la Infancia. Se entretuvieron conversando en la iglesia, lugar de la conferencia, ella y un grupo de sacerdotes, cuando sobrevino el terremoto, y quince de ellos perdieron la vida con Zilda.
-¿Cuáles fueron sus inmediatas reacciones, y las de la Pastoral de la Infancia, cuando se confirmó la terrible noticia de su muerte?
Maria Helena Arns: Fue un choque inmenso no sólo para nuestra familia, sino para todo Brasil. Es muy difícil hablar sobre este acontecimiento... En todas las parroquias se celebró la Eucaristía, incluso en la Basílica Nacional de Nuestra Señora Aparecida, en Padroeira. La mayoría de las coordinadoras de la Pastoral de la Infancia, en estos 27 años, conocían a Zilda personalmente o por la televisión. Los medios de comunicación, televisión, radio, periódicos, revistas, SMS, internet, en todas partes se anunciaba la muerte de Zilda. Numerosas personas dieron un testimonio sobre su vida y misión, entre ellas, monseñor Angélico S. Bernardino (obispo emérito de Blumenau – ndr) con el título “Quién recibió a Zilda en el Cielo”, y monseñor Walmor de Azevedo, arzobispo de Belo Horizonte (Estado de Minas Gerais), que escribió para ZENIT un artículo muy bonito: “Zilda Arns – por la Fe”.
-¿Cómo va a continuar la Pastoral ahora?
Maria Helena Arns: Hace tres años Zilda entregó la coordinación nacional a la hermana Vera Lucia Altoé y asumió la coordinación internacional de la Pastoral de la Infancia, que ya se extiende por 20 países, en América Latina, Asia y África. Zilda también fundó la Pastoral de Ancianos en el área nacional.
-¿Cómo va la expansión actual de la Pastoral de la Infancia?
Maria Helena Arns: La Pastoral de la Infancia ya está actuando en las 272 diócesis de Brasil, en 7.000 parroquias, 42.000 comunidades, con un “ejército” de 260.000 voluntarios, el 92 % mujeres, que acompañan a 1.985.347 niños pobres, 108.342 gestantes, de 1.553.717 familias. Al principio la desnutrición de los niños era de más del 50% en Brasil, ahora está en el 3,1 %. La mortalidad infantil, en 1983 era del 82,8 por cada mil niños nacidos vivos. Hoy está en el 13 por mil, en las comunidades pobres acompañadas por la Pastoral de la Infancia. Los datos son de la última conferencia de Zilda en Haití.
-¿Cómo van los esfuerzos para hacer a Zilda Arns Neumann candidata al premio Nobel de la Paz, post mortem?
Maria Helena Arns: El gobernador de Paraná, Roberto Requião, en su discurso durante el velatorio, pidió al Presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, que estaba presente, que se empeñase para que se concediera a Zilda en Premio Nobel de la Paz. Lula respondió afirmativamente.
- Ya deben haber surgido voces, también en la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, sobre la posibilidad de abrir el proceso de beatificación...
Maria Helena Arns: Fue un obispo el que habló a los medios de comunicación sobre esto. La CNBB nunca toma las grandes decisiones fuera de la Asamblea General, con todos los obispos. Incluso muchos religiosos y laicos hablan de esto, sería demasiado pronto para juzgar. La Revista Veja la consideró “una santa en vida y una mártir en la muerte”. Sabemos que la Iglesia actúa lentamente y con cuidado en el caso de beatificación y canonización, y eso con tiempo.
-Mientras tanto, ya aparecen veneraciones laicas, dando el nombre de Zilda a algunas inauguraciones.
Maria Helena Arns: Sí, un parque en São Paulo fue inaugurado con el nombre Parque Zilda Arns. Recibió este nombre el día del entierro de Zilda. Está en el Barrio Jardín Grimaldi, cerca de la Avenida Sapopemba.
-Le agradecemos sus palabras y queremos expresarle nuevamente nuestras condolencias.
Maria Helena Arns: Gracias por su pésame por la muerte de mi querida hermana Zilda. Que el Espíritu Santo le dicte siempre como hizo con el gran apóstol Pablo. Después de 2000 años, aún leemos sus cartas con gran fervor. Se trata de salvar nuestro planeta y al pueblo de Dios para un mundo mejor. Estoy segura de que Zilda ha contribuido a ello y de que aún lo hará.
[Por Michaela Koller, traducción del portugués por Inma Álvarez]
“Toma tu cruz y sígueme”. Así,“tu” cruz, no la ajena, no la que te gustaría, sino la tuya, la conocida, la que crees no merecer y que, sin embargo, te lleva a la eternidad.
“Convertios, y creed en el Evangelio”...repetirá una y otra vez, el sacerdote en la imposición de las cenizas. ”Convertios”.
- Pero ¿No se supone, Madre querida, que ya estamos convertidos? Digo, estamos aquí, en misa, creemos en tu Hijo, ¿Por qué nos dice esto?.
Miro tu imagen, tu conocida y querida imagen, Señora de Luján, y te pido disculpas por mi ignorancia, pero mi amor a tu Hijo necesita respuestas....
- Hija querida, puedes preguntarme todo, todo lo que no comprendas, porque cada pregunta tuya, cada búsqueda de la verdad es una caricia a mi corazón entristecido. Y nada me hace más feliz que contestarte, mostrarte los caminos a mi Hijo, tomarte de la mano y llevarte a Él, pues muchas veces veo que no te atreves a caminar sola..
Es cierto, María, muchas veces me quedo atrapada en mis miedos, mis dudas, mis ignorancias, pero me consuela saber que puedo extender mi mano en la plenísima seguridad de que siempre hallare la tuya.
-Para aclarar tu duda te digo que ese “Convertios” que tanto te descoloca es como una puerta para comenzar a caminar tu cuaresma...
- ¿Mi Cuaresma, Señora?
- Sí, tu Cuaresma... como te hable un día de tu propio camino hacia la Navidad, debo hablarte ahora de tu propio camino de Cuaresma....
- Explícame, Señora
Me quedo mirando tu imagen fijamente, me abrazas el alma y me llevas de la mano a los lejanos parajes de Tierra Santa...
“Era invierno” (Jn 10,22). El viento helado cala hasta los huesos, caminamos entre la gente y te sigo, sin saber adónde. De repente nos encontramos frente a las escalinatas del Templo de Jerusalén. Allí “Jesús se había sentado frente a las alcancías del Templo, y podía ver como la gente echaba dinero para el tesoro”(Mc 12,41) Nos vamos acercando lentamente, yo temo de que alguien advierta mi presencia...
- No temas, nadie puede verte, solo Jesús y yo...-Recuerdo muchas veces en que creí que nadie podía verme, y siento vergüenza por todos mis pecados escondidos....
- Señora ¿qué hacemos aquí?.
- Quiero que comiences a caminar tu cuaresma, y que la vivas tan plenamente como te sea posible.
- Supongo que eso será muy bueno para mí.
- No sólo para ti . Verás, si todo el dolor de esta cuaresma de tu vida, lo depositas en mi corazón, si vives tu tristeza, tu angustia y tu soledad como un compartir la tristeza y soledad de mi Hijo, entonces, querida mía, no sólo será beneficioso para tu alma, sino que yo lo multiplicaré para otras almas....
Asombro, esa es la palabra que podría definir todos mis encuentros contigo... asombro; ante la magnitud de tu amor, ante la magnitud de la misericordia tuya y de tu Hijo... Asombro y alegría... una dulcísima alegría de saberme tan amada.
- Mira, hija, el rostro de Jesús....
Contemplo el amadísimo rostro. Su mirada está serena, aunque inmensamente triste.
- ¿Por qué esta triste el Maestro, Madre?
- Pregúntaselo hija, vamos anda....
Confieso que me tiemblan las piernas y el corazón amenaza con salir de mi pecho pero, increíblemente, una serena paz me inunda el alma....
- Señor- y no encuentro palabras. Sí, todas las palabras que transito diariamente y cuyos rostros y voluntades creo conocer, todas las palabras con la que he justificado mis olvidos, parecen desvanecerse antes de que pueda atraparlas. Vuelan, como pájaros espantados, no se sienten dignas, comprendo entonces que sólo el amor es digno. Por fin, atrapo las más puras...
- Señor, déjame compartir tu tristeza...
Oh, Señora mía, tu Hijo vuelve sus ojos mansos hacia mí y su mano se apoya en mi hombro.... mi alma se estremece ¿Quién soy yo, para merecer tal detalle de amor?
-¿Por qué me pides eso?
- Porque te amo, y no tengo nada digno para darte que te alivie-mi voz es apenas un susurro- Porque me amas y sé que estás pasando todo esto para que yo tenga vida eterna. Tú nos pides que carguemos la cruz y te sigamos, Maestro.. pero yo...¡yo no sé como se hace eso!- Y me deshago en llanto, y me siento pequeña, insignificante, tan pecadora e indigna que quisiera salir corriendo ...pero ¿Adónde? Adonde iré, Señor mío, si sólo tú tienes palabras de vida eterna.
- Hermanita del alma-y tu voz mansa calma y disipa mis tempestades -si quieres seguirme, niégate a ti misma, carga con tu cruz de cada día y sígueme.
Jesús me mira y su mirada traspasa todas las corazas con las que intento cada día disfrazar mi corazón. Quisiera que viese el paisaje que Él espera, no el que mi tibieza y olvidos construyeron neciamente. Pero ya es tarde para pretender eso.. o no. Tu misericordia, Señor, es un torrente inagotable que puede sanar el corazón más destruido, el más olvidado, el más solitario.
Unos hombres se acercan. Probablemente sus apóstoles. Jesús se retira y María, que está a pocos pasos escuchando cada palabra, se acerca a mí. Tomándome por los hombros, me lleva a las afueras de la ciudad. Allí, en un reparo tibio doy rienda suelta a mi llanto....
Ella nada dice, sólo me mira con infinita ternura.
- Ay, Madre, Madre, ¡Cómo puedo ser tan torpe!. El Maestro es tan sencillo y claro para hablarme, que se supone debo entender ¡Pero no, no entiendo! ¡No sé como llevar a mi vida de cada día sus preciosísimos consejos! ¡Ayúdame, por piedad!..
Colocas delicadamente mi cabeza en tu hombro...¡Qué remanso para mi alma dolorida!...
- Hija, intentaré explicarte más detalladamente, no sólo para que comprendas sino para que te determines a caminar .
- Te escucho, Madre, mi corazón tiene tanta sed de tus palabras.
- Bien, comenzaremos por lo primero que te dijo Jesús: “¿Por qué me pides eso?”. Él sabe que tú no le pedirías caminos si no fuese que el Espíritu te ha creado esa necesidad. Tú no amaste a Jesús y Él te escuchó, sino que Él te amó primero. ¿Comprendes la diferencia?. Que tú le busques, le necesites, es una clara señal de que Él te ama. Luego te dijo las condiciones para seguirlo. Veamos esto parte por partes: ”Si quieres seguirme”. No se trata de que te acerques por interés de conseguir algo que deseas, porque te sientes sola y no encuentras nada mejor o porque se supone que debes hacerlo. Nada de eso. Se trata de que “quieras” y ese querer parte de una gracia del Espíritu que tu corazón escucha y acepta. Luego te dijo: “Niégate a ti misma”. Allí te esta pidiendo que cultives, en lo más profundo de ti, la humildad y que la dejes crecer sin ahogarla con tu orgullo y vanidad.
- Para ello necesitaré mucho oración, supongo...
- Por cierto. Oración, pero oración que no es mera repetición de palabras. Puedes comenzar analizando tu actitud en la oración. ¿Cómo rezas? ¿Como el fariseo?. “Te doy gracias porque no soy como los demás”, creyendo que tu fe es mejor o mas valiosa a los ojos de Dios que la de una simple mujer que reza cada día el rosario en la soledad de la parroquia, con una voluntad y constancia que tú no posees. Hija, intenta rezar como el publicano, que se quedaba atrás y no se atrevía a levantar los ojos al cielo: “Dios mío, ten piedad de mí que soy un pecador”. Renunciar a la tentación del aplauso, del halago. Renunciar a la vanidad de sentirse mejor que otros es difícil hija, mas no imposible. Cuando lo logras, las alas de tu alma se despliegan en vuelo límpido hacia cielos más altos.
- Madre, madre... cuánto he lastimado el Sagrado Corazón de tu Hijo, cuánto necesito de su misericordia. Continúa, que en este punto ya no quiero el retorno...
- “Toma tu cruz y sígueme”. Así, tal cual, hija. “Tu” cruz, no la ajena, no la que te gustaría, sino la tuya, la conocida, la que crees no merecer y que, sin embargo, te lleva a la eternidad. ”Sígueme” pero ¿Cómo piensas seguirle? ¿Rezongando y protestando por el peso de tu cruz, quejándote de que otros tienen cruces más livianas? ¡Cómo si pudieras tú ver el corazón sangrante o el alma doliente de tu hermano! ¿Le seguirás arrastrando la cruz para que deje marcas en la arena buscando la compasión de los demás?... Hija, debes abrazar tu cruz y amarla...
- ¿Cómo se ama la cruz, Señora?
- Se ama en aquél que te lastima con su indiferencia, en el que no te escucha, en la que te difama. Se ama construyendo cada día en tu familia aunque sientas que predicas en el desierto. Se ama sembrando, aunque sientas que el viento de la indiferencia arrastra la semilla. Tú nunca sabes si alguna quedó plantada y la misericordia de Dios hará que dé fruto, a su tiempo, cuando menos lo esperes. No temas la dureza del tiempo de siembra, piensa en la alegría de la cosecha... que llega, hija, llega, siempre.
Tu voz dulce, segura y pura riega la aridez de mi alma, abre puertas cerradas por tanto tiempo y el sol de la luz de Cristo entra a raudales en los más recónditos espacios de mi interior. Caminar la cuaresma, vencerme, cargar la cruz.¿Podré?¿Cuánto tiempo durará en mí este deseo de caminar tras Jesús?
- Tanto tiempo como lo alimentes. La Eucaristía, Jesús mismo, te dará la fuerza, la constancia, la paz. Y yo estaré siempre contigo, para secar tu frente, para enjugar tus lágrimas, aún cuando no me veas, aún cuando me creas lejos. Siempre.
Cae la tarde y el sol se esconde en el horizonte mientras yo me escondo en tu pecho en apretado abrazo. Cuando abro los ojos el sacerdote está por comenzar la ofrenda del pan y del vino. Miro tu imagen. Me sonríes desde ella. Un viento fresco entra por la ventana, el sol se termina de esconder en el horizonte y, por un exquisito regalo tuyo, siento que me continúas abrazando. Siempre.
Amigo que lees estas líneas. No temas recorrer tu propia Cuaresma, no reniegues de tu cruz. Cuando sientas que caes bajo su peso, levanta los ojos y verás la mano de tu madre, extendida. No le reproches nada, sólo tómala, y veras que tus heridas cicatrizan en medio del mas profundo amor.
NOTA:
"Estos relatos sobre María Santísima han nacido en mi corazón y en mi imaginación por el amor que siento por ella, basados en lo que he leído. Pero no debe pensarse que estos relatos sean consecuencia de revelaciones o visiones o nada que se le parezca. El mismo relato habla de "Cerrar los ojos y verla" o expresiones parecidas que aluden exclusivamente a mi imaginación, sin intervención sobrenatural alguna."
Entrevista con la columnista americana Rebecca Ryskind Teti
HYATTSVILLE, jueves 11 de febrero de 2010 (ZENIT.org).-
El Día de San Valentín se aproxima rápidamente, y muchos hombres se apresuran a preparar lo que parece un examen general anual sobre el estado de sus relaciones.
Se preguntan: ¿Querrá algo material de este año, como diamantes o rosas, o más bien una salida de noche? ¿Me ha estado dejando caer sugerencias a las que me he hecho el sordo? ¿Qué pasa si yo creía que sabía lo que quería, y ella me dice algo que me coge otra vez desprevenido?
ZENIT preguntó a Rebecca Ryskind Teti, ella misma esposa y madre, que revelase lo que las mujeres realmente quieren en la celebración de este 14 de febrero, Teti, que bloguea diariamente en www.faithandfamilylive.com, le preguntó a sus lectoras, mujeres de todo el país, sobre sus planes y esperanzas para el domingo.
Teti, que también colabora como editor en Faith & Family Magazine y es columnista de la sección In Good Company de la Catholic News Agency, agregó otras ideas para hacer este día especial para toda la familia.
-Con el acercamiento del Día de San Valentín, estamos siendo bombardeados con anuncios de televisión que dan la impresión de que todas las mujeres quieren este 14 de febrero diamantes y teléfonos móviles. ¿Estas cosas materiales hacen realmente feliz a una mujer? ¿Qué es lo que hace a las mujeres felices?
Teti: ¡Los regalos ayudan! Los anuncios exageran para vender productos concretos, pero en la medida en que un regalo es una muestra de algo más profundo – de amor, afecto o reconocimiento – por supuesto, es muy agradable.
Lo que nos ofende a veces de la publicidad es la idea de que las mujeres viven para los regalos, de que los regalos tienen que ser extravagantes para contar, o que una muestra de afecto puede ser coaccionada.
No debemos descuidar la premisa positiva que también está presente, además, que es el recordatorio de que nos tomamos un tiempo para mostrar a las personas amadas nuestro aprecio.
Las cosas materiales no tienen poder para hacernos felices, pero sí hacen que nuestra rutina diaria sea un poco más dulce. No sólo vivimos de pan, sino también gracias al pan.
-¿Qué desean las mujeres, especialmente las mujeres católicas, en este Día de San Valentín?
Teti: La mayoría de nuestras lectoras mencionan que esperan placeres sencillos: una tarjeta, un poco de chocolate, tal vez una sola rosa. Algunas estaban esperando una oportunidad para arreglarse un poco y salir, mientras que otras estaban esperando una noche tranquila en casa.
Cualquiera sea la forma que su fantasía tome, sin embargo, lo que todas las mujeres casadas que respondieron estaban esperando es tiempo concentrado con sus maridos.
El deseo parece ser el de romper la rutina diaria de las tareas y obligaciones, y sólo poder disfrutar de la compañía del otro por un tiempo.
Una mujer, riendo, pedía pendientes de zafiro, pero dijo que no los esperaba este año. Estaba pensando en muchos años por delante - tal vez un extravagante San Valentín sólo una vez en su vida de casada.
-¿Qué buscan particularmente las mujeres en sus maridos?
Teti: ¡Esa es una pregunta demasiado grande! Voy a ceñir mi respuesta a una cosa que parece pertinente para el Día de San Valentín.
Gracias a la “Teología del Cuerpo” del Venerable Juan Pablo II, la Iglesia comprende más profundamente que nunca el sentido de la línea del Génesis: "varón y mujer los creó".
En otras palabras, el hombre y la mujer juntos presentan a la humanidad una imagen de Dios.
La vocación de la mujer es la de revelar la belleza de Dios al mundo.
La mujer está hecha para ser bella. El énfasis de nuestra cultura en la belleza física no es equivocado, sino poco profundo y, a menudo, mal dirigido.
La manera más profunda como una mujer es bella es cuando revela a los demás su propia bondad, enseñándoles el amor que Dios tiene hacia ellos. Este es el "genio femenino": revelar la bondad de la persona humana, y por lo tanto la belleza de Dios.
Lo que la Madre Teresa de Calcuta hizo por los pobres, cada mujer puede hacer en su medio ambiente, y, ciertamente, cada madre lo hace en su casa por su marido y los niños.
Éste es el más satisfactorio y feliz "trabajo" de las mujeres, pero queda en cada mujer la necesidad emocional de sentir que su belleza es apreciada.
Así que una de las mejores cosas que un hombre puede hacer por su esposa es darle una pequeña garantía, ahora y luego, de que ella todavía es bella a sus ojos: a pesar de las arrugas, estrías, tal vez del aumento de peso que puede venir por tener hijos, cocinar para ellos, y cuidando de los demás más que de sí misma.
Ese es el verdadero significado de un gesto romántico para la mayoría de las esposas, me parece: Es una señal de que no se la aprecia como cocinera y chófer, y aya, y criada, sino como esposa.
-¿Cómo pueden las familias católicas celebrar el Día de San Valentín?
Teti: Los lectores de Faith & Family tienen un montón de buenas ideas. Algunas de ellas, estudiar los distintos santos llamados Valentín.
Algunos lo convierten en un día para recordar a personas que de otro modo podrían ser olvidadas, enviando tarjetas de San Valentín a enfermos o ancianos inválidos.
Casi todo el mundo lo conveirte en una ocasión de intercambiar tarjetas con miembros de la familia, celebrando el amor de la familia, de uno al otro.
Y, por supuesto, los postres tienen que ser en forma de corazón.
-El Día de San Valentín tiene sus raíces en el cristianismo. En realidad, hay varios san Valentín que fueron mártires de la Iglesia primitiva. ¿Qué tiene esta fiesta cristiana, que apela a la cultura popular tanto, que ha sido tan bien acogida?
Teti: Creo que tenemos que dar las gracias a Geoffrey Chaucer por ello. No se sabe mucho acerca de cualquiera de los san Valentines, excepto que fueron mártires, y no parece haber ninguna asociación de la jornada con el romanticismo hasta que Chaucer escribió un poema sobre el matrimonio de Ricardo II con Ana de Bohemia.
Chaucer hizo de san Valentín el santo patrón de la boda, y su poema también incluye alusiones a Cupido y Venus. Después de eso, parece haber habido una confusión de Cupido y san Valentín, y el Día de San Valentín llegó a ser asociado con el "amor cortés" de las cortes medievales.
Es a partir de la tradición del amor cortés que surge la práctica de enviar un "San Valentín" en secreto. ¡O eso dicen los historiadores!
-En la cultura popular, puede parecer que el día de San Valentín se ha convertido más en un día sobre el sexo y sobre ser sexy que sobre el amor. ¿Hay lugar para ambos en este día?
Teti: El catolicismo no es puritano. El enfoque de la cultura católica ha sido siempre la de aceptar lo que es saludable y superar lo que está mal con el bien.
¡Por supuesto, no hay necesidad de celebrar el Día de San Valentín, no es un día de precepto!
Pero para aquellos que eligen celebrarlo, no hay ninguna razón para que no pueda ser una oportunidad de celebrar el amor humano en todas sus dimensiones – incluyendo la romántica y la erótica, que son parte del don de Dios a los esposos y esposas.