Cuando se convirtió y empezó a ir a misa diaria, su familia no
practicante se asustó como si estuviese en una secta y trataba de
impedírselo.
A sus 25 años, la Hermana Ana María de
la Peña ha vivido ya todo un itinerario espiritual complejo: una
infancia con fe pero poca práctica, una adolescencia de ateísmo y
amargura y una juventud adulta en la alegría del amor de Dios.
Familia de católicos ocasionales
Ana creció en una familia en Cuenca, de católicos de "bodas, comuniones y funerales", de los que "llevan a sus hijos a la catequesis para que reciban los Sacramentos y ya está".
En la catequesis de Primera Comunión le preparó un sacerdote que era
"muy pero que muy bueno, nos tenía a todos los niños en el bolsillo. Y
el buen recuerdo que tengo de las cosas de Dios de cuando era pequeña es
gracias a él. Siempre me llamó la atención como este sacerdote miraba a Jesús en el Sagrario y yo empecé a desear querer a ese Jesús que él quería tanto".
También tuvo una profesora en su colegio público "que era una enamorada
de la Virgen. Tenía una imagen de la Virgen en clase, le teníamos que
rezar todos los días y en el mes de mayo llevarle flores, cantar la Salve en latín ... A mí esas cosas me encantaban y fue una experiencia bonita de Dios en mi infancia".
Exigencia adolescnte y una mala parroquia
Llegó la adolescencia, con sus exigencias de radicalidad. Como en tantas
familias españolas, Ana, que no iba a misa dominical, se apuntó a
catequesis de confirmación "porque toca".
"La parroquia a la que fui digamos que era muy incoherente. Yo siempre
he sido una persona muy radical para todo, me gusta que lo blanco sea
blanco y lo negro sea negro, y cuando no hay coherencia, me repele. Así que me enfadé con la Iglesia. Yo veía que lo que me decían y lo que ellos vivían en ese sitio no coincidía".
"Aparte de eso, como era una adolescente, empecé a vivir una serie de cosas que ya no son tan inocentes, y la conciencia me remordía.
Hay cosas que da mucha vergüenza confesar, y se unió la incoherencia
que yo veía, con mi conciencia que me decía que estaba viviendo mal.
Algunas de mis amigas empezaron a escuchar grupos de música claramente anti-católicos cuyas letras eran contra la Iglesia
y todo lo religioso así que yo me empecé a convencerme de eso, que yo
escuchaba a través de la música. Me venía bien pensar mal de la Iglesia
para justificar mi conciencia. Y como siempre he sido radical para todo
me metí de cabeza . Comencé un camino de rebeldía fuerte".
Ser duro en un mundo amargo
La nueva Ana anti-Iglesia no era en absoluto especialmente feliz y realizada. Más bien lo contrario: era una adolescente que tenía que mostrarse dura y asumía que la vida debía ser, necesariamente, amarga.
"Yo era muy dura con mis compañeros. Tampoco es que diese palizas, ni cosas de esas, pero digamos que no dejaba que nadie se pusiese en mi camino. Me encargaba de que si alguien me hacía algo lo pagase caro. A la gente le daba una especie de miedo mi forma de ser".
"Además en esa época, había muchos problemas en mi familia. Todo lo que
me rodeaba era un poco amargo. También la música que escuchaba
transmitía amargura. Pronto mi visión del mundo fue esa, un sitio amargo y oscuro donde todos eran malos y yo tenía que serlo más, para que nadie me pisase. Eso era un poco lo que tenía dentro: rabia, desesperación".
Leer y estudiar pero ¿para qué?
Otros adolescentes buscaban olvido o distracción en las discotecas, el
alcohol, salir... pero a ella eso no le atraía: "me parecía como hacer
lo que hace todo el mundo. No me atraía. No había nada que me atrajese,
nada que me hiciese ilusión".
Lo único que le interesaba, curiosamente, era leer y estudiar. "Era como un alivio, lo único con lo que yo disfrutaba".
Pero, estudiar ¿para qué? No quería formar una familia, no soñaba con nada.
Y Ana recuerda que se dijo a sí misma: “bueno, pues estudiaré, haré algún descubrimiento científico para hacer algún aporte a la humanidad, y después me suicido, y ya está”. Tenía 13 o 14 años, era una estudiante inteligente y lectora ávida... y esa era su visión de la vida.
Esa era su situación cuando un día en clase el profesor comenzó a explicar las distintas teorías sobre el origen de universo.
"No digas eso, Dios existe"... y recordó
"No sé a cuento de qué, pues el profesor no había dicho nada de eso,
saqué el tema del Creador , y poniéndome de pie comencé a criticar muy
duro a la Iglesia. Entonces una chica que había en clase que era
creyente y muy convencida se levantó y me dijo: ´no digas eso; no digas eso, porque Dios sí existe´."
Y eso bastó para hacer pensar a Ana.
"No dijo nada más. No dio más argumentos. Pero estuve tres días sin poder parar de pensar en ello.
Y empecé a acordarme de cuando era pequeña, y de la experiencia de Dios
que yo había tenido entonces. Y de pronto empecé a echar de menos
aquella paz, y aquella limpieza que yo tenía cuando era pequeña. Pero no
sabía como encontrar el camino de vuelta. Me había lanzado de cabeza, y
no sabía cómo volverme a levantar".
Y Ana hizo algo que muchos no logran hacer: pedir ayuda.
"Decidí pedirle ayuda, a esa compañera. Me acerqué a ella y le dije, “Oye, yo quiero creer en Dios, ¿me ayudas?” En ese momento ella no sabía si era una broma, si me estaba riendo de ella, si había cámaras ocultas, o algo así".
Monjas, ¿gente rara que canta en latín?
Ella admitió que no tenía mucha formación y le animó a acudir a unas
reuniones con religiosas. Ana no conocía ninguna monja. "Solo las
conocía de películas, pero me las imaginaba como un círculo de gente
vestida de negro, y cantando en latín. Pero estaba desesperada por tener
luz y decidí ir a esas reuniones".
"Y allí estaban las Siervas del Hogar de la Madre. Desde el principio me
trataron como si me conociesen de toda la vida, con mucho cariño. Y
todo lo que yo les preguntaba ellas me lo iban explicando".
Conociendo jóvenes cristianos alegres
Ese verano participó en un campamento de jóvenes del Hogar de la Madre.
"Me impresionó muchísimo, porque yo nunca había conocido jóvenes así,
con esa ilusión, con esas ganas de vivir, con esa alegría, que estaban
pendientes de todo el mundo. Yo me había auto convencido de que ya no
existía gente buena. Y allí ví que sí, que existía gente buena. Fue como recuperar otra vez la esperanza".
"Un día, que estábamos en la capilla, Jesús me habló en mi corazón y me dijo, ´Ahora decídete. O sigues por aquí, o te vuelves a ir donde estabas, pero doble vida, no´. Entonces viendo que la vida que llevaba antes no merecía la pena, me dije ¡me quedo con ésta que he encontrado!"
Si nuestra hija va a misa, ¿está en una secta?
Sus padres, que como hemos explicado ni siquiera iban a misa los domingos, se asustaron al ver que ¡su hija iba a misa diaria! Ana ya casi no veía la televisión, ya no iba con su anterior grupo de amigos y -siendo gran lectora-, ahora se pasaba el día leyendo libros religiosos.
"Mis padres pensaron que me había metido en una secta. Intentaron
alejarme de todo lo que oliese a religioso y a partir de aquí empezó una
película, que fue intentar esconderme de mis padres para ir a la Misa y todas esas cosas. Yo, ahora los entiendo, porque claro, fue un cambio muy radical. La verdad es que ahora lo recuerdo y me río", admite.
Responder por quienes no lo hacen
Muy pronto, con 15 años, descubrió su vocación a la vida religiosa. "Iba
andando por la calle tan feliz para ir a Misa, y no iba pensado en nada
de la vocación, pero de repente me acordé de una cosa que yo hice en
ese famoso campamento. Un día en la capilla, rezando, le dije al Señor que si él quería, que yo me ofrecía para responder por todas las almas que no lo hacen.
Entonces, no me dijo nada. Y ya después de un tiempo, casi un año, yo
iba por la calle, y como que me vino ese recuerdo a la cabeza, de cuando
yo estaba en la capilla diciéndole eso al Señor. Y experimenté que me decían por dentro, “Pues acepto tu ofrecimiento”.
Desde ese momento supe que tenía vocación. Estuve esperando hasta los
18 para poder entrar porque evidentemente mis padres no me iban a dar un
permiso antes. Y cuando cumplí 18 años entré de candidata en las
Siervas del Hogar de la Madre".
Desde entonces ya han pasado unos años. Cumplidos los 25, Ana lo tiene
claro: "Estoy muy agradecida al Señor por haberme sacado de esa
oscuridad en la que vivía y ahora intento ser un testimonio de amor
apasionado por el Señor y transmitir esa ilusión y esa esperanza que
pienso que solo Él puede dar de una forma permanente".
http://www.religionenlibertad.com/contactar.asp?idarticulo=28637
UN ESPACIO DEDICADO A LAS MUJERES QUE EN SU ACCIONAR, SON VERDADEROS EJEMPLOS PARA LAS PERSONAS, LA SOCIEDAD Y LAS INSTITUCIONES CON PODER POLITICO Y RELIGIOSO.
sábado, 22 de junio de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
Sor Blandina, la monja del Far West que se enfrentó a Billy el Niño
Ella llegaba tan lejos como el ferrocarril, y vivió episodios típicos de
las películas de pioneros, carrromato y caballos desbocados incluidos.
Nadie en aquella región al sur de Colorado quiso hacerse cargo del moribundo. Un hombre de Billy el Niño había resultado herido en un duelo y ninguno de los cuatro médicos de Trinidad, por entonces un pueblo perdido en la frontera del Oeste, quiso mover un dedo por él.
El valor de una monja
Sor Blandina Segale, sí. Le visitó durante varias semanas, cuidó sus heridas y le asistió espiritualmente. Pero Billy el Niño (respondía a ese nombre, aunque no se sabe bien si era el William Bonney más célebre, pues varios reivindicaban el apodo) tenía sed de venganza y volvió con su cuadrilla a Trinidad a vengar a su sicario (quien nunca se recuperaría, muriendo a los pocos meses) y matar a los cuatro médicos que se habían negado a atenderle.
Cuando vio lo que Sor Blandina había hecho por él, le dijo que le pidiese lo que quisiese. Y ella le pidió salvar la vida de esos cuatro desgraciados. El criminal accedió y se fue.
Siempre manos a la obra
El pueblo entero respiró tranquilo gracias a esa menuda monjita nacida en 1850 en la localidad italiana de Cicagna, de donde sus padres emigraron a Estados Unidos cuando ella tenía cuatro años. Se instalaron en la populosa Cincinnati, sede de la diócesis desde hacía treinta años y donde tenían casa las Hermanas de la Caridad fundadas por Elizabeth Ann Seton. En 1866, Rosa Segale (que así se llamaba) y su hermana María ingresaron en la congregación, y Rosa tomó el nombre de Blandina, una mártir cristiana de los primeros siglos.
Tras completar su formación fue enviada a la frontera del Oeste, hacia donde se estaban expandiendo los colonos del Far West. Llegó a Trinidad, en Colorado, en 1872, y no tenemos que imaginarnos cómo era porque lo hemos visto cientos de veces en los mejores westerns: una calle principal, casas de madera, mezcla de razas y gentes y mucho, mucho polvo.
Había allí ya cuatro monjas y una iglesia que era poco más que una barraca. Su misión consistiría en dirigir la escuela pública, a la que asistirían alumnos de todas las denominaciones cristianas. En ese territorio de conquista, sencillamente la opción era esa escuela, o ninguna.
Tampoco la escuela estaba en las mejores condiciones, así que Sor Blandina, que no se arredraba ante nada, decidió construir ella sola una nueva y empezó a demoler la antigua. Cuando una señora de las más adineradas del pueblo la vio en el tejado a martillazos, le preguntó: "Por el amor de Dios, hermana, ¿qué está usted haciendo?". Al conocer la respuesta, se comprometió a financiar una partida de trabajadores que se pusiesen manos a la obra.
Al cabo de unos días quien se la encontró construyendo el nuevo colegio como un obrero más fue el obispo de Denver, Joseph Machebeuf, de visita en Trinidad.
Caballos desbocados
Estas y otras historias se conocen gracias a sus diarios y a las cartas que escribía a su familia, que han sido publicadas como libro (At the End of the Santa Fe Trail [Al final del Camino de Santa Fe]), que ha sido muy leído por los cultivadores de la historia de los pioneros, y es considerado veraz en líneas generales, a pesar de algunas inexactitudes y de lo colorido de ciertas aventuras.
Porque Sor Blandina vivió de todo. Una vez había programado una excursión a las montañas con los niños de la escuela, pero el conductor del carromato se puso enfermo. No queriendo decepcionar a los pequeños, tomó ella misma las riendas. Cuando llegaron al lugar de destino, y cuando ya habían bajado todos menos una niña, los caballos se desbocaron. La religiosa se vio conduciendo una caravana sin control, con el cuero llagándole las manos y una niña aterrorizada a su lado. Cuando se dio cuenta de que caminaban hacia la muerte en un barranco, decidió frenar en seco y provocar ella misma el accidente antes de llegar a un terreno peligroso.
Quedó inconsciente, y cuando despertó, el carromato estaba destrozado y los caballos a su aire. La pequeña estaba tendida a su lado sin señales de vida y sangrando por la nariz. Sor Blandina pidió a la Virgen que intercediera por ella y fue a buscar uno de los animales para volver. Cuando regresó, la pequeña ya se había sentado y empezaba a hablar. De camino al lugar de partida encontraron ayuda y todo quedó en un susto.
A esta señora no le robaréis tan fácilmente...
En 1876 ella y otra hermana fueron destinadas a Santa Fe, donde terminaba el célebre Camino. Allí estuvo cinco años, y luego la mandaron a Albuquerque. En ambos destinos se consagró a la enseñanza, al cuidado de los enfermos y a la visita a los presos. En más de una ocasión defendió a los mexicanos y a los indios de la poca consideración que recibían, como ciudadanos de segunda clase, por parte de los anglos que gobernaban la ciudad.
Era una mujer enérgica. En cierta ocasión advirtió a una mujer mexicana de que sus dos hijos, nacidos ya en Estados Unidos, se estaban aprovechando de su escaso conocimiento del inglés para quitarle unas tierras: "Dígales que existe un comité de vigilancia que estará encantado de vérselas con ellos".
El hábito es sagrado
Sor Blandina volvió a Trinidad en 1889. La ciudad había perdido su aspecto de frontera y el Viejo Oeste que ella había conocido empezaba a desaparecer. Incluso la escuela que las Hermanas de la Caridad habían gestionado durante décadas quiso modernizarse y les pidió que abandonasen sus largos hábitos.
Pero a sus 49 años de edad, la monja que le había parado los pies a Billy el Niño y había gobernado una carreta con caballos desbocados no se iba a arredrar tan fácilmente: "La Constitución de los Estados Unidos me concede el derecho a llevar este hábito igual que a usted para llevar pantalones. Adiós", le espetó al político de turno que quería cambiar el colegio.
En 1894 Sor Blandina abandonó el Far West para siempre y volvió a Cincinnati, donde trabajó entre los emigrantes italianos pobres el resto de su vida, que fue larga, pues murió en 1941 a los 91 años de edad.
"Su vida y su trabajo son sólo un ejemplo -si se quiere, extraordinario- del papel indispensable que jugaron las religiosas católicas en asentar y civilizar la frontera del Oeste", afirma Kevin Schmiesing en el articulo de Crisis Magazine de donde hemos tomado esta historia.
Esas valientes mujeres no ocupan en la conciencia colectiva estadounidense el papel prominente del que se hicieron acreedoras con sus méritos.
Nadie en aquella región al sur de Colorado quiso hacerse cargo del moribundo. Un hombre de Billy el Niño había resultado herido en un duelo y ninguno de los cuatro médicos de Trinidad, por entonces un pueblo perdido en la frontera del Oeste, quiso mover un dedo por él.
El valor de una monja
Sor Blandina Segale, sí. Le visitó durante varias semanas, cuidó sus heridas y le asistió espiritualmente. Pero Billy el Niño (respondía a ese nombre, aunque no se sabe bien si era el William Bonney más célebre, pues varios reivindicaban el apodo) tenía sed de venganza y volvió con su cuadrilla a Trinidad a vengar a su sicario (quien nunca se recuperaría, muriendo a los pocos meses) y matar a los cuatro médicos que se habían negado a atenderle.
Cuando vio lo que Sor Blandina había hecho por él, le dijo que le pidiese lo que quisiese. Y ella le pidió salvar la vida de esos cuatro desgraciados. El criminal accedió y se fue.
Siempre manos a la obra
El pueblo entero respiró tranquilo gracias a esa menuda monjita nacida en 1850 en la localidad italiana de Cicagna, de donde sus padres emigraron a Estados Unidos cuando ella tenía cuatro años. Se instalaron en la populosa Cincinnati, sede de la diócesis desde hacía treinta años y donde tenían casa las Hermanas de la Caridad fundadas por Elizabeth Ann Seton. En 1866, Rosa Segale (que así se llamaba) y su hermana María ingresaron en la congregación, y Rosa tomó el nombre de Blandina, una mártir cristiana de los primeros siglos.
Tras completar su formación fue enviada a la frontera del Oeste, hacia donde se estaban expandiendo los colonos del Far West. Llegó a Trinidad, en Colorado, en 1872, y no tenemos que imaginarnos cómo era porque lo hemos visto cientos de veces en los mejores westerns: una calle principal, casas de madera, mezcla de razas y gentes y mucho, mucho polvo.
Había allí ya cuatro monjas y una iglesia que era poco más que una barraca. Su misión consistiría en dirigir la escuela pública, a la que asistirían alumnos de todas las denominaciones cristianas. En ese territorio de conquista, sencillamente la opción era esa escuela, o ninguna.
Tampoco la escuela estaba en las mejores condiciones, así que Sor Blandina, que no se arredraba ante nada, decidió construir ella sola una nueva y empezó a demoler la antigua. Cuando una señora de las más adineradas del pueblo la vio en el tejado a martillazos, le preguntó: "Por el amor de Dios, hermana, ¿qué está usted haciendo?". Al conocer la respuesta, se comprometió a financiar una partida de trabajadores que se pusiesen manos a la obra.
Al cabo de unos días quien se la encontró construyendo el nuevo colegio como un obrero más fue el obispo de Denver, Joseph Machebeuf, de visita en Trinidad.
Caballos desbocados
Estas y otras historias se conocen gracias a sus diarios y a las cartas que escribía a su familia, que han sido publicadas como libro (At the End of the Santa Fe Trail [Al final del Camino de Santa Fe]), que ha sido muy leído por los cultivadores de la historia de los pioneros, y es considerado veraz en líneas generales, a pesar de algunas inexactitudes y de lo colorido de ciertas aventuras.
Porque Sor Blandina vivió de todo. Una vez había programado una excursión a las montañas con los niños de la escuela, pero el conductor del carromato se puso enfermo. No queriendo decepcionar a los pequeños, tomó ella misma las riendas. Cuando llegaron al lugar de destino, y cuando ya habían bajado todos menos una niña, los caballos se desbocaron. La religiosa se vio conduciendo una caravana sin control, con el cuero llagándole las manos y una niña aterrorizada a su lado. Cuando se dio cuenta de que caminaban hacia la muerte en un barranco, decidió frenar en seco y provocar ella misma el accidente antes de llegar a un terreno peligroso.
Quedó inconsciente, y cuando despertó, el carromato estaba destrozado y los caballos a su aire. La pequeña estaba tendida a su lado sin señales de vida y sangrando por la nariz. Sor Blandina pidió a la Virgen que intercediera por ella y fue a buscar uno de los animales para volver. Cuando regresó, la pequeña ya se había sentado y empezaba a hablar. De camino al lugar de partida encontraron ayuda y todo quedó en un susto.
A esta señora no le robaréis tan fácilmente...
En 1876 ella y otra hermana fueron destinadas a Santa Fe, donde terminaba el célebre Camino. Allí estuvo cinco años, y luego la mandaron a Albuquerque. En ambos destinos se consagró a la enseñanza, al cuidado de los enfermos y a la visita a los presos. En más de una ocasión defendió a los mexicanos y a los indios de la poca consideración que recibían, como ciudadanos de segunda clase, por parte de los anglos que gobernaban la ciudad.
Era una mujer enérgica. En cierta ocasión advirtió a una mujer mexicana de que sus dos hijos, nacidos ya en Estados Unidos, se estaban aprovechando de su escaso conocimiento del inglés para quitarle unas tierras: "Dígales que existe un comité de vigilancia que estará encantado de vérselas con ellos".
El hábito es sagrado
Sor Blandina volvió a Trinidad en 1889. La ciudad había perdido su aspecto de frontera y el Viejo Oeste que ella había conocido empezaba a desaparecer. Incluso la escuela que las Hermanas de la Caridad habían gestionado durante décadas quiso modernizarse y les pidió que abandonasen sus largos hábitos.
Pero a sus 49 años de edad, la monja que le había parado los pies a Billy el Niño y había gobernado una carreta con caballos desbocados no se iba a arredrar tan fácilmente: "La Constitución de los Estados Unidos me concede el derecho a llevar este hábito igual que a usted para llevar pantalones. Adiós", le espetó al político de turno que quería cambiar el colegio.
En 1894 Sor Blandina abandonó el Far West para siempre y volvió a Cincinnati, donde trabajó entre los emigrantes italianos pobres el resto de su vida, que fue larga, pues murió en 1941 a los 91 años de edad.
"Su vida y su trabajo son sólo un ejemplo -si se quiere, extraordinario- del papel indispensable que jugaron las religiosas católicas en asentar y civilizar la frontera del Oeste", afirma Kevin Schmiesing en el articulo de Crisis Magazine de donde hemos tomado esta historia.
Esas valientes mujeres no ocupan en la conciencia colectiva estadounidense el papel prominente del que se hicieron acreedoras con sus méritos.
sábado, 1 de junio de 2013
Islandia, con una Primer Ministro lesbiana y socialista, prohibirá el porno en Internet
Ya castiga la distribución y edición de pornografía de papel con 2 meses
de cárcel. El ministro de Interior, de Los Verdes, da por probada la
relación con la violencia.
Islandia, una isla-estado con 300.000 habitantes presidida por una lesbiana socialista desde 2009, podría convertirse en la primera democracia occidental en prohibir, por ley, la pornografía en Internet.
En este país, poco religioso y nada mojigato, ya hay una ley que prohíbe la distribución de impresos y revistas pornográficas con multas y hasta 6 meses de cárcel; la pornografía infantil la multa con hasta 2 años de cárcel. Su Primer Ministro, la socialista Johanna Sigurdardóttir (antaño ministra de asuntos sociales) logró titulares cuando la prensa la declaró la primera "Jefe de Gobierno abiertamente homosexual" del mundo. En 2010 ella y su compañera fueron de las primeras en recurrir al recién implantado "matrimonio gay".
Los Verdes, convencidos
El Ministerio de Interior, dirigido por el ministro Ogmundur Jonasson, del Partido Verde (ecologistas) prepara un borrador de ley con el objetivo de impedir todo acceso digital de contenidos pornográficos en desde ordenadores, consolas y móviles.
Se busca la forma de ilegalizar el uso de tarjetas de crédito islandesas en la compra de contenidos porno y sistemas para filtrar las IPs que ofrecen estos contenidos.
El ministro ecologista parte de un consenso que él ve claro: "todos estamos de acuerdo en que la pornografía violenta tiene efectos muy nocivos en la gente joven y puede tener una relación clara con incidencias de crímenes violentos".
"Se está creando un fuerte consenso en Islandia. Apoyando esto tenemos muchos expertos, desde educadores a policías o expertos en el trabajo con niños. Esto es mucho más amplio que la política de partidos", declaró a la prensa inglesa Halla Gunnarsdóttir, asesora política del ministro.
Para Gunnarsdóttir no se trata de una norma "anti-sexo" sino que "es antiviolencia, porque los niños ven porno y les afecta a su actuar. Ahí ponemos la frontera. Este material desdibuja las fronteras para los jóvenes entre lo que está bien y mal", declara.
Un reto técnico
El reto técnico es complicado: "Por ahora estamos mirando cuáles son las mejores opciones técnicas para conseguirlo. Si podemos enviar un hombre a la Luna, tenemos que ser capaces de solucionar el porno en Internet".
Por el momento, poner el bozal a este perro es complicado: China y Arabia Saudí han puesto filtros nacionales que dificultan el acceso al porno desde sus países, pero no son ejemplos de democracia, mientras que Islandia presume de ser la más antigua democracia del mundo, con un parlamento ya en el año 1000, cuando votó por mayoría absoluta aceptar el cristianismo en el país.
El porno digital, un coloso imponente
Enfrentarse al porno digital es retar a un coloso que, según el experto Sebastian Anthony, de ExtremeTech, "deja enano a cualquier sitio excepto los Googles y los Facebooks del internet". Hay quien considera que el 30% de todo el tráfico en Internet es porno. Mientras los portales de noticias tienen visitas de 3 a 6 minutos de duración media, los de porno las tienen de 15 a 20 minutos.
Hay expertos que afirman que la facilidad del acceso al porno digital en edades muy tempranas ha sido el factor que ha presionado más para que en los medios generalistas aumente más y más la dosis de sexo explícito. Los teléfonos móviles y tabletas modernas, portátiles, con acceso a Internet, facilitan más aún el acceso.
Después de Islandia, quizá Inglaterra
Gail Dines, socióloga y autora de "Pornland: how porn has hijacked our sexuality" ("Pornolandia: cómo el porno ha secuestrado nuestra sexualidad"), cree que si Islandia lo consigue, el Reino Unido podría ser el siguiente país en intentar filtrar "la imaginería cada vez más brutal y dura que ahora es lo estándar".
"He hablado con organizaciones en Reino Unido y con profesionales que ven lo que pasa, el aumento en el abuso con los niños, la violencia. Hay movimientos para seguir lo de Islandia. Vivimos en una sociedad muy cerrada cuando se trata de hablar de sexo, con mucha gente que esconde la cabeza bajo tierra, pero no es así con los que trabajan estos temas. No puedes dejárselo a los padres. El porno online es lo que está dando forma a la vida sexual de nuestros jóvenes".
Cada niño, 5 dispositivos
En Inglaterra es muy potente desde 1895 la Sociedad Nacional Para la Prevención de la Crueldad con los Niños (NSPCC). Una de sus portavoces, Claire Lilley, declaró al periódico de izquierdas The Guardian: "nosotros no pediríamos una prohibición plena, pero queremos que los niños dejen de estar expuestos a ello. Un niño hoy tiene acceso, como media, a cinco dispositivos [con acceso a porno] así que estamos más allá de poner un simple filtro familiar en el PC."
Lilley considera que la industria del juego on-line ha conseguido sistemas de verificación de edad eficaces y podría aportar soluciones.
"No somos moralistas con la pornografía; las cosas que los niños se encuentran son hardcore, inquietantes. Es asombroso lo extendida que está la pornografía infantil", insiste Lilley.
http://www.religionenlibertad.com/contactar.asp?idarticulo=27736
Islandia, una isla-estado con 300.000 habitantes presidida por una lesbiana socialista desde 2009, podría convertirse en la primera democracia occidental en prohibir, por ley, la pornografía en Internet.
En este país, poco religioso y nada mojigato, ya hay una ley que prohíbe la distribución de impresos y revistas pornográficas con multas y hasta 6 meses de cárcel; la pornografía infantil la multa con hasta 2 años de cárcel. Su Primer Ministro, la socialista Johanna Sigurdardóttir (antaño ministra de asuntos sociales) logró titulares cuando la prensa la declaró la primera "Jefe de Gobierno abiertamente homosexual" del mundo. En 2010 ella y su compañera fueron de las primeras en recurrir al recién implantado "matrimonio gay".
Los Verdes, convencidos
El Ministerio de Interior, dirigido por el ministro Ogmundur Jonasson, del Partido Verde (ecologistas) prepara un borrador de ley con el objetivo de impedir todo acceso digital de contenidos pornográficos en desde ordenadores, consolas y móviles.
Se busca la forma de ilegalizar el uso de tarjetas de crédito islandesas en la compra de contenidos porno y sistemas para filtrar las IPs que ofrecen estos contenidos.
El ministro ecologista parte de un consenso que él ve claro: "todos estamos de acuerdo en que la pornografía violenta tiene efectos muy nocivos en la gente joven y puede tener una relación clara con incidencias de crímenes violentos".
"Se está creando un fuerte consenso en Islandia. Apoyando esto tenemos muchos expertos, desde educadores a policías o expertos en el trabajo con niños. Esto es mucho más amplio que la política de partidos", declaró a la prensa inglesa Halla Gunnarsdóttir, asesora política del ministro.
Para Gunnarsdóttir no se trata de una norma "anti-sexo" sino que "es antiviolencia, porque los niños ven porno y les afecta a su actuar. Ahí ponemos la frontera. Este material desdibuja las fronteras para los jóvenes entre lo que está bien y mal", declara.
Un reto técnico
El reto técnico es complicado: "Por ahora estamos mirando cuáles son las mejores opciones técnicas para conseguirlo. Si podemos enviar un hombre a la Luna, tenemos que ser capaces de solucionar el porno en Internet".
Por el momento, poner el bozal a este perro es complicado: China y Arabia Saudí han puesto filtros nacionales que dificultan el acceso al porno desde sus países, pero no son ejemplos de democracia, mientras que Islandia presume de ser la más antigua democracia del mundo, con un parlamento ya en el año 1000, cuando votó por mayoría absoluta aceptar el cristianismo en el país.
El porno digital, un coloso imponente
Enfrentarse al porno digital es retar a un coloso que, según el experto Sebastian Anthony, de ExtremeTech, "deja enano a cualquier sitio excepto los Googles y los Facebooks del internet". Hay quien considera que el 30% de todo el tráfico en Internet es porno. Mientras los portales de noticias tienen visitas de 3 a 6 minutos de duración media, los de porno las tienen de 15 a 20 minutos.
Hay expertos que afirman que la facilidad del acceso al porno digital en edades muy tempranas ha sido el factor que ha presionado más para que en los medios generalistas aumente más y más la dosis de sexo explícito. Los teléfonos móviles y tabletas modernas, portátiles, con acceso a Internet, facilitan más aún el acceso.
Después de Islandia, quizá Inglaterra
Gail Dines, socióloga y autora de "Pornland: how porn has hijacked our sexuality" ("Pornolandia: cómo el porno ha secuestrado nuestra sexualidad"), cree que si Islandia lo consigue, el Reino Unido podría ser el siguiente país en intentar filtrar "la imaginería cada vez más brutal y dura que ahora es lo estándar".
"He hablado con organizaciones en Reino Unido y con profesionales que ven lo que pasa, el aumento en el abuso con los niños, la violencia. Hay movimientos para seguir lo de Islandia. Vivimos en una sociedad muy cerrada cuando se trata de hablar de sexo, con mucha gente que esconde la cabeza bajo tierra, pero no es así con los que trabajan estos temas. No puedes dejárselo a los padres. El porno online es lo que está dando forma a la vida sexual de nuestros jóvenes".
Cada niño, 5 dispositivos
En Inglaterra es muy potente desde 1895 la Sociedad Nacional Para la Prevención de la Crueldad con los Niños (NSPCC). Una de sus portavoces, Claire Lilley, declaró al periódico de izquierdas The Guardian: "nosotros no pediríamos una prohibición plena, pero queremos que los niños dejen de estar expuestos a ello. Un niño hoy tiene acceso, como media, a cinco dispositivos [con acceso a porno] así que estamos más allá de poner un simple filtro familiar en el PC."
Lilley considera que la industria del juego on-line ha conseguido sistemas de verificación de edad eficaces y podría aportar soluciones.
"No somos moralistas con la pornografía; las cosas que los niños se encuentran son hardcore, inquietantes. Es asombroso lo extendida que está la pornografía infantil", insiste Lilley.
http://www.religionenlibertad.com/contactar.asp?idarticulo=27736
sábado, 25 de mayo de 2013
Becky era pro-aborto, agnóstica, y decía que Cristo es un mito... hoy es católica y pro-vida
Propone un feminismo nuevo, que defienda a hombres, mujeres y niños. La Teología del Cuerpo y la regulación natural de la fertilidad son las herramientas que cambiarán la cultura.
Becky Bowers-Greene es en la actualidad una importante activista provida, católica convencida, promotora de la regulación natural de la fertilidad, de la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II y de un feminismo que proteja la vida, la familia y la complementariedad del hombre y la mujer. Su blog www.reclaimingthewomb.com desarrolla todos esos temas.
Pero no siempre fue así. Se bautizó en 2001 en Phoenix, EEUU. Antes era feminista, pro-aborto, daba la anticoncepción por supuesta y el matrimonio del mismo sexo le parecía perfectamente correcto. Su viaje espiritual y vivencial ha sido intenso.
Sin educación cristiana
"No me educaron en ninguna religión, y aunque nunca se me animó a ser antirreligiosa di por hecho que al no practicar ninguna fe debía ser hostil a la religión en general", explica Becky a ReL sobre su infancia y juventud.
"Pensaba que la religión era sólo una muleta que los hipócritas usaban para excusar sus acciones juzgando y señalando con el dedo a los demás. Yo no era atea, pero sí una agnóstica orgullosa. Siempre sentí que debía haber un Dios, pero me burlaba de la idea de que a Dios le interesase nuestra vida. Me parecía ridículo que la gente rezase antes de un partido, cuando en África se pasaba hambre o había niños muriendo de leucemia. Creo que ya entonces tenía algún tipo de diálogo con ese dios", recuerda Becky.
Sin ninguna formación cristiana, Becky pensaba que Cristo nunca existió, que todo lo que había en la Biblia y a su alrededor eran mitos.
Feminista, abortista... y un novio católico
A los 20 años era feminista, "pro-choice" (defensora del aborto) y desde luego "no pensaba dedicar ni un segundo a considerar que la anticoncepción tuviese nada de malo".
Pero le pasó algo que no es infrecuente en los países con diversidad religiosa: se sacó un novio creyente, un chico católico que se tomaba muy en serio la fe. Tan en serio, que ya la primera vez que salieron juntos, él le dijo que iba a entrar en el seminario, a discernir una posible vocación sacerdotal. Pero quería verse con ella, conocerla, mientras llegaba el momento. Becky quedó muy intrigada, quiso conocerle mejor, entenderlo, y para eso tenía que entender esa fe que tanto lo emocionaba.
Leyendo "Mero Cristianismo"
Becky se apuntó al curso de iniciación cristiana para adultos común en las parroquias de EEUU. Mientras él entraba en el seminario, ella estudiaba la fe. Leyó mucho C.S. Lewis y especialmente su libro "Mero Cristianismo" le abrió los ojos. Se dio cuenta de que tenía 24 años y no sabía casi nada de ética, de moral, y menos de Dios y su voluntad.
Además, "empecé a conocer más y más gente inteligente, amable, amorosa y realmente creyente". Ella de niña sólo había conocido malos cristianos, malos ejemplos: las personas que conocía ahora le impactaban.
La Escritura, la tradición, la ley moral natural... todo parecía encajar bien en la Iglesia Católica. Y se preparó para bautizarse en la Vigilia Pascual de 2001. Pero no pudo ser.
Una tragedia y un fuerte enfado
El Jueves Santo, dos días antes del gran momento, su padre murió de un ataque al corazón cuando se preparaba para acudir al bautismo de su hija. "En el día que se supone que yo debía entrar en la Iglesia, me encontraba eligiendo ataúd para mi padre. Odié a Dios. Odié a la Iglesia. A mi padre, mi primer amor, se lo había llevado la muerte, y a mi novio se lo había llevado Dios al seminario. Estaba enfadada y me dije que nunca perdonaría a Dios por esto".
Pero pasaron los días y entendió una cosa: "la muerte de mi padre habría sido en vano, porque él murió viniendo a ver mi bautizo, y yo lo había dejado. Aún enfadada, decidí recibir los sacramentos unos meses después".
Entonces salió su novio del seminario, y retomaron su relación. Los dos habían cambiado, tenían que aprender a conocerse de nuevo. Y se volcaron en ello.
Regulación natural y visión católica
En la preparación para el matrimonio, tomaron un curso de regulación natural de la fertilidad. Y eso les ayudó a fortalecer su relación y su fe. Para Becky, además, fue un paso para profundizar y re-descubrir la visión católica de la vida para ella misma, no sólo por él. Seguía enfadada con Dios, durante 9 meses no fue a comulgar. No se fiaba de Dios y de sus intenciones.
Pero la enseñanza de la Iglesia, de la fe, de su moral hermosa y exigente, le fascinaba. Y su defensa de la vida, de la mujer y de los más débiles. Sus heridas se fueron sanando, y se reconcilió con el Señor.
"Hoy sé lo que es el verdadero feminismo: asumir la feminidad y el designio con que Dios me creó. Es estar casada con alguien que lo honra y respeta, educar niños para que entiendan la dignidad de la persona".
Becky y su marido hoy tienen tres niños, otro en camino, y un bebé en el Cielo. "Hablamos a novios y matrimonios sobre la Teología del Cuerpo, la enseñanza de la Iglesia sobre la vida, la familia, la vida y la fertilidad; escribo y doy charlas en el movimiento pro-vida. Y es para mí un honor presentar esta verdad a tanta gente que nunca la escuchó".
http://www.religionenlibertad.com/contactar.asp?idarticulo=28319
sábado, 18 de mayo de 2013
A MODELO CAMERON RUSSELL EXPLICA QUÉ HAY DETRÁS DE SU PROFESIÓN.
A través de ejemplos muy concretos de su propia experiencia profesional, en octubre de 2012 intervino en el TEDxMidAtlantic de Washington, un foro de intercambio de ideas donde dejó claro el error de guiarse sólo por el poder de la imagen y no por la esencia de las cosas. [En caso de que no aparezcan subtítulos en español,
sábado, 11 de mayo de 2013
Madre Lupita, la segunda santa mexicana dedicada a los enfermos y los pobres
Una vida dedicada a servir a los más olvidados, así se describe la vida
de la monja mexicana María Guadalupe García Zavala, conocida como la
Madre Lupita. Su gran dedicación a los más necesitados y su entrega a
Dios han permitido que se convierta en la segunda santa mexicana.
sábado, 4 de mayo de 2013
Janne Haaland, una mujer contracorriente: la conversa que hizo historia en Noruega
“Mi conversión fue un proceso intelectual para alcanzar cuál es la verdad objetiva. Para mi, encontrar a Cristo fue una verdadera sorpresa,
igual que verme convertida en católica”. Este es el resumen de la vida
de Jane Haaland Matlary, una mujer todoterreno que ha ido siempre
contracorriente y que encontró la fe gracias a Santo Tomás de Aquino.
Haaland es noruega y se hizo católica en un país luterano donde la Iglesia Católica estaba peor que mal vista. Ahora es la defensora de un “nuevo feminismo” desde la órbita católica, con todos los problemas que tiene enfrentarse al establishment y al feminismo radical. Nada le importaba. Ella ya había encontrado la verdad y la iba a defender hasta el final.
Siempre ha ido rompiendo moldes. Es por ello que es uno de los
grandes activos de la Iglesia. Una intelectual fuerte y valiente. Es
doctora en Filosofía y profesora de Política Internacional en la
Universidad de Oslo. Fue además la primera católica en un puesto de responsabilidad en un Gobierno noruego al ser ministra de Asuntos Exteriores. Luego dejó el partido por ser incompatible con su fe.
Está casada, tiene cuatro hijos y es miembro del Consejo Pontificio de Justicia y Paz y formó parte de la delegación del Vaticano en la Conferencia Mundial de la ONU sobre la mujer en Pekín.
La intercesión de Santo Tomás de Aquino
Su conversión es un encuentro con Cristo en lo más profundo. Tuvo
que romper sus esquemas y aceptar de dónde venía la verdad. Janne nació
en una familia luterana aunque pronto dejó de creer y rechazaba toda religión, especialmente la cristiana por considerarla “retrógrada”.
Sin embargo, cuando estudiaba filosofía la cosa empezó a cambiar.
Estaba tratando a Santo Tomás de Aquino y para comprenderle mejor pidió
ayuda a un dominico de Oslo. Cada semana durante año y medio Janne se reunió con el fraile de
la Orden de Predicadores para hablar de este santo erudito. Aquí, su
coraza empezó a caer y empezó a sentirse atraída por el catolicismo.
“Estaba sentada con el dominico, en los jardines del claustro, una
tarde de agosto de 1981. Le dije que la persona de Cristo había
aparecido en la escena de forma misteriosa. Nunca había rezado y a duras
penas vivía fuera de los libros. Pero, de pronto, me había sucedido
este hecho inquietante, intuí que el catolicismo no era un precioso sistema filosófico,
sino una persona que exigía derecho a estar hoy tan vivo como hace dos
mil años…De repente, empecé a interesarme por Cristo y por su vida.
¿Podría ser verdad todo lo que los cristianos creían? Ahora Cristo era
como una llama que me iluminaba de vez en cuando”.
El miedo a la conversión al catolicismo
La mecha estaba ya prendida. Empezó a ir a misa y a leer a los
místicos y distintas conversiones. “La cuestión de la conversión volvía a
mi continuamente, pero pensar en las reacciones negativas de una
conversión me echaron para atrás. Pensaba en mis padres, en mis
compañeros de estudio, en mis amigos y en el sentimiento general
anticatólico de Noruega. Los católicos eran vistos como extraños y papistas antinoruegos”.
A pesar de ello, la Eucaristía le atraía más y más. “Captaba que el verdadero amor y el verdadero sentido de la vida estaban allí escondidos, frente al tabernáculo, donde la hostia consagrada se guarda en la Iglesia”.
“El amor me llevó a convertirme”
Finalmente, en la Pascua de 1982 decidió convertirse al
catolicismo. “Fue el amor, el estar enamorada, lo que en definitiva me
llevó a convertirme, no una decisión racional. Había ido de la razón a
la fe o, por lo menos, a cierta fe. Ésta no era muy sólida, pero yo
amaba a la Iglesia. No sé de dónde provenía ese amor.
Pero sabía que si borraba a la Iglesia de mi vida, sería una
desgraciada”, cuenta Janne Haaland en su libro sobre su conversión, El amor escondido.
Pero tras su conversión, Janne se acomodó en su fe y “viví durante muchos años en lo que yo llamo estado de cristiano dominguero. Iba a misa cada domingo y vivía el resto de la semana como si ese domingo no tuviese nada que ver con mi vida cotidiana”.
Su segundo encuentro con Cristo
Sin embargo, Cristo la volvía a esperar como ya lo hizo en un
claustro de Oslo sólo que ahora era en una abadía benedictina en
Hungría. Visitaron este lugar pues ahí estudió su marido. En aquel
lugar, la noruega conoció a un monje que daría un vuelco a su vida para siempre.
“Hablé con él. Jamás pensé que la confesión funcionaría y hubiese
querido evitarla…De pronto, sucedió la cosa más asombrosa e inesperada. Me recorrió una oleada de inmensa alegría que no se parecía a nada que me hubiese ocurrido antes.
No puedo explicarlo con palabras, pero fue un giro absoluto a i vida
como católica. Dios, que hasta ese momento me resultaba una entidad
bastante lejana, se convirtió en un Dios personal allí y en ese
momento”, recuerda.
Esta experiencia transformó su vida. “Ahora estaba suspirando por Cristo,
mi amigo. Ya no era una posibilidad teológica, sino una realidad íntima
y personal”, dijo. Por ello, Dios empezó a inundar todas las facetas de
su vida: la vida docente, familiar y política. Por ello, es un baluarte
en la defensa de la ve y la ley natural.
Por un “nuevo feminismo”
Esta valentía le ha permitido poder enfrentarse al poder
establecido y defender en todos los ámbitos la doctrina de la Iglesia.
Ella es defensora de un “nuevo feminismo”, postulados muy alejados a los
que están de moda en estos momentos.
“Consiste en que tiene que ser algo natural el hecho de tener niños
y utilizar al máximo la inteligencia en el desarrollo de la propia
educación. En el feminismo que tiene su raíz en los años 70 hay una
pregunta que es injusta: ¿quieres tener hijos o desarrollar tu carrera
profesional? Defiende que hombre y mujer son iguales. Mi punto de partida es contrario: no somos iguales.
Las sociedades deben entenderlo, y apoyar precisamente a la mujer para
que pueda desarrollarse activamente”, contaba Janne al semanario Alfa y
Omega.
Del mismo modo habla sobre la dificultad de ser católica en el
mundo de la política. “En el debate político, cuando tengo un
compromiso, no tengo por qué introducir todos los elementos con
argumentos claramente reconocidos cristianos. Tengo que utilizar la lógica de la ley natural,
y lo que tiene que primar es el bien natural. Es lo que aplico siempre,
basándome en esos principios, que, al final, son cristianos”.
http://www.religionenlibertad.com/contactar.asp?idarticulo=28997
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