Sor Marie Keyrouz actuó este miércoles en Madrid dentro del ciclo Ellas Crean en el Conde Duque. Procedente del Líbano es cantante pero también antropóloga. Su música, que procede del cristianismo maronita,
se nutre de cantos antiguos de Occidente, el gregoriano, el ambrosiano,
pero también hay espacio para clásicos como Bach y Mozart.
En 1984, Keyrouz fundó el Ensemble de la Paz en medio de un Libano que sufría una guerra civil con la religión como telón de fondo. El fin de unir a los músicos de todas las religiones y ritos de Líbano viene de la congregación de las hermanas basilianas y de su hogar maronita.
Por eso se entrelazan en su obra las creaciones tomadas del rito melquita con las católicas del maronismo y de los repertorios bizantinos, cruzando el caudal monódico de las herencias regionales con aliños musicales de nuestros días.
En su alambique artístico se mezclan la memoria recogida por la
transmisión oral y las elaboraciones contemporáneas que la aproximan a
la música popular libanesa. Y dibuja los contornos de todo con
instrumentos como el qanun, el bendir, y también con el piano y la
cuerda occidentales, asentando la estructura resultante en el maqam árabe que atraviesa la tradición cristiana crecida en el mismo territorio.
Para este concierto, en Ellas Crean, Keyoruz estrenó en compañía del pianista Elie Maalouf varias composiciones propias que, inspiradas en la obra de Teresa de Jesús, celebran el V centenario de la santa.
La monja más reconocida en el mundo del canto sagrado cristiano
Su voz es profunda, limpia, serena y conmueve. Es esta monja la más reconocida representante del canto sagrado cristiano. Nacida en Líbano en 1963 está convencida de que la música es el lenguaje más convincente para el alma y el más directo al corazón.
Confiesa que ella cuando canta sus cantos sagrados está rezando por partida doble. "Transmito la Palabra y además glorifico al Señor".
Y lo hace bien. En otro tono, el mundo descubrió hace no mucho a otra
monja, Sor Cristina que hizo lo mismo con el pop. Sor Cristina logró en
un reality acercar su condición de monja a los más jóvenes eliminando estereotipos.
Marie Keyrouz es más clásica en su música, pero tiene otro objetivo.
Transmitir un mensaje de paz tras haberse criado en un país en guerra.
Solo tenía 5 años cuando empezó a cantar en la Iglesia. Pero fue desde 1982, en medio de la guerra. cuando se convenció de que su don podría ser un instrumento para la paz. Por eso creó L´Ensenble de la Paix, orquesta de músicos, instrumentistas, compositores y cantantes de la región, de todas las procedencias y religiones.
Cuando el Líbano estaba siendo destrozado por las bombas (1984) y su
mayor necesidad era la paz, Sor Marie Keyrouz estaba viviendo en Beirut.
Su sueño era hacer algo para luchar en un país desgarrado por la
llamada a la guerra por la religión, por la intolerancia, la decadencia
de la cultura y el desprecio por todo lo que era sagrado.
Esto es lo que hizo que la monja hiciera un llamamiento a todos sus colegas, de todas las religiones y ritos de Líbano, a reunirse en torno a la música sagrada y tratar de derrotar el mal y la fealdad de la guerra con todo lo que era espiritual y hermosa - y que fue el inicio de la "Ensemble para la Paz".
Los monjes o laicos, en un principio, eran todos del Líbano. En solo
tres años la monja había logrado que en su idea participaran músicos de todo Oriente Medio y de todas las creencias religiosas.
Cada instrumentista o corista encontró su lugar especial en el Ensemble
para la Paz y se unió admirablemente tanto en improvisaciones como a la
hora de acompañar el canto de la hermana Marie Keyrouz ´. Desde
entonces, el Ensemble ha viajado por todo el mundo con la Hermana Marie Keyrouz.
La conocen como ´La Voz del Extasis´
Su fe, la sensibilidad, la experiencia y la intuición musical han hecho
de ella "el fervor de la Sagrada Canción" y "la Voz del Éxtasis". En el
cruce de las religiones, sus registros han tenido un éxito internacional
y la han convertido en mensajera de la Paz, y la Voz del Oriente.
Esta Doctora en Antropología Religiosa y musicología por la Sorbona (París),
diplomada en estudios de la ciencia y la religión, es también la
presidenta fundadora del Instituto Internacional de la Sagrada Canción
(l´Institut International de Chant Sacré) en París, y tiene un título en
canción clásica occidental y otro en Oriental.
En un momento en que muchos son los intentos para crear una fusión de
Occidente y Oriente, Marie trae la convicción de que con la canción, no
hay barreras. Convencida de que la ignorancia y la pobreza están en la
raíz de la descomposición social y las guerras, ha optado por utilizar
las ganancias de sus discos y conciertos para ayudar con la educación de
los niños desfavorecidos a través de su Fundación Niños por la Paz.
Artículo publicado originalmente en Te Interesa.
UN ESPACIO DEDICADO A LAS MUJERES QUE EN SU ACCIONAR, SON VERDADEROS EJEMPLOS PARA LAS PERSONAS, LA SOCIEDAD Y LAS INSTITUCIONES CON PODER POLITICO Y RELIGIOSO.
sábado, 21 de marzo de 2015
domingo, 15 de marzo de 2015
El ejemplo de misioneros y religiosas llevó al bautizo a Yinhui Chen, ejecutiva de TV en Taiwán
La
señorita Yinhui Chen, de familia y educación budista, tiene una agencia
de publicidad dedicada a la comercialización y promoción en televisión e
internet. Muchos destacan el dinamismo de su trabajo y que contrate
muchos jóvenes recién formados en la universidad. Ella dice que lo que
le atrajo del cristianismo y le llevó a bautizarse fue, precisamente, el
"dinamismo" de la fe cristiana. Este es su testimonio.
»Fui bautizada en la noche de Pascua de 2012. Hasta hace unos años, no sabía quiénes eran los católicos. Había oído hablar de ellos, pero no conocia a ninguno.
»Colaborando brevemente con el Kuangchi Program Service conocí a los primeros misioneros de mi vida: el padre Jerry y el padre Bob. Bob era un americano en una silla de ruedas, su historia me interesó. Estaba muy sereno a pesar de su situación. Me preguntaba si la fe cristiana tenía que ver con su apertura a la vida. Estas preguntas giraban en mi cabeza, junto con muchos otras.

Yinhui Chen es católica desde 2012;
le gusta el trabajo con presos
y aprender más de la fe
»Abrí la compañía de medios de promoción, marketing y comercialización. Me sentía satisfecha personalmente, pero algo me faltaba. Y después de una formación de unos meses, le pedí ser bautizada.
»Creo que fue más bien por curiosidad por los relatos de los misioneros, no sólo los hombres, sino también especialmente algunas monjas que tenían una vida interior muy profunda, y cuyo servicio a los más desfavorecidos me llamó la atención en modo particular.
»Mi amigo católico me invitó a asistir a catequesis en la Parroquia de la Sagrada Familia. También el párroco me acompaño mucho tiempo y con paciencia. Fueron ocho meses de catecismo. Entonces fui bautizada en la noche de Pascua.
»Algunos me preguntaron si no era un "poco temprano, pero otros me han dicho que si quieres aprender a nadar realmente tiene que echarte al agua, y si realmente quieres saber la vida de fe, lo mejor es entrar en la comunidad y tratar de nadar. Sin experiencia no se puede entender realmente la vida cristiana.
»En la Universidad Nacional de Taiwán obtuve una licenciatura en Negocios Internacionales en 1998. Yo no sabía por qué había elegido esto, disfrutaba durante los años universitarios. También hice un período de servicio civil con los presos, que continúa hoy en la madurez cada semana. Todos los sábados iba a dar lecciones y organizaba actividades sociales y formativas.
»Mi comunidad cristiana, mi grupo de estudio bíblico, incluye a 15 personas. Compartimos mucho.
»Mis páginas favoritas del evangelio son aquellas en las que Pedro conversa con Jesús. Aunque a menudo Pedro no entendía mucho, me gusta porque es sincero y generoso.
»Ayudar a los demás, para mí es sin duda la mayor pasión. Dado que todavía tengo mucha energía, quiero utilizarlos para testimoniar la generosidad de Dios.
»Me interesan mucho los presos. Un teólogo que me atrae por su manera de hacer actual el mensaje del Evangelio es el Padre Jesús Muñoz que tiene un estilo particular que encaja con mis intereses y mis necesidades. Además no tiene miedo de recibir consultas simples o estúpidas: todo para él es importante.
»Las mujeres de la comunidad cristiana son muchas, pero las vocaciones al sacerdocio han bajado ligeramente. La Iglesia debe mejorar la comunicación con las jóvenes generaciones. A menudo usamos un lenguaje limitado a protestar y bloquear en lugar de ser más constructivo y valiente en la comprensión de las diferentes posiciones. Me gustaría tener más debate, está en mi carácter. Pero, básicamente, estoy en buena compañía, porque a partir de lo que leo y oigo incluso a Francisco decir: "¿Quién soy yo para juzgar?". Y de hecho, en la comunidad cristiana, gracias al Espíritu Santo, hay un legítimo pluralismo de posiciones.
»Fui bautizada en la noche de Pascua de 2012. Hasta hace unos años, no sabía quiénes eran los católicos. Había oído hablar de ellos, pero no conocia a ninguno.
»Colaborando brevemente con el Kuangchi Program Service conocí a los primeros misioneros de mi vida: el padre Jerry y el padre Bob. Bob era un americano en una silla de ruedas, su historia me interesó. Estaba muy sereno a pesar de su situación. Me preguntaba si la fe cristiana tenía que ver con su apertura a la vida. Estas preguntas giraban en mi cabeza, junto con muchos otras.

Yinhui Chen es católica desde 2012;
le gusta el trabajo con presos
y aprender más de la fe
»Abrí la compañía de medios de promoción, marketing y comercialización. Me sentía satisfecha personalmente, pero algo me faltaba. Y después de una formación de unos meses, le pedí ser bautizada.
»Creo que fue más bien por curiosidad por los relatos de los misioneros, no sólo los hombres, sino también especialmente algunas monjas que tenían una vida interior muy profunda, y cuyo servicio a los más desfavorecidos me llamó la atención en modo particular.
»Mi amigo católico me invitó a asistir a catequesis en la Parroquia de la Sagrada Familia. También el párroco me acompaño mucho tiempo y con paciencia. Fueron ocho meses de catecismo. Entonces fui bautizada en la noche de Pascua.
»Algunos me preguntaron si no era un "poco temprano, pero otros me han dicho que si quieres aprender a nadar realmente tiene que echarte al agua, y si realmente quieres saber la vida de fe, lo mejor es entrar en la comunidad y tratar de nadar. Sin experiencia no se puede entender realmente la vida cristiana.
»En la Universidad Nacional de Taiwán obtuve una licenciatura en Negocios Internacionales en 1998. Yo no sabía por qué había elegido esto, disfrutaba durante los años universitarios. También hice un período de servicio civil con los presos, que continúa hoy en la madurez cada semana. Todos los sábados iba a dar lecciones y organizaba actividades sociales y formativas.
»Mi comunidad cristiana, mi grupo de estudio bíblico, incluye a 15 personas. Compartimos mucho.
»Mis páginas favoritas del evangelio son aquellas en las que Pedro conversa con Jesús. Aunque a menudo Pedro no entendía mucho, me gusta porque es sincero y generoso.
»Ayudar a los demás, para mí es sin duda la mayor pasión. Dado que todavía tengo mucha energía, quiero utilizarlos para testimoniar la generosidad de Dios.
»Me interesan mucho los presos. Un teólogo que me atrae por su manera de hacer actual el mensaje del Evangelio es el Padre Jesús Muñoz que tiene un estilo particular que encaja con mis intereses y mis necesidades. Además no tiene miedo de recibir consultas simples o estúpidas: todo para él es importante.
»Las mujeres de la comunidad cristiana son muchas, pero las vocaciones al sacerdocio han bajado ligeramente. La Iglesia debe mejorar la comunicación con las jóvenes generaciones. A menudo usamos un lenguaje limitado a protestar y bloquear en lugar de ser más constructivo y valiente en la comprensión de las diferentes posiciones. Me gustaría tener más debate, está en mi carácter. Pero, básicamente, estoy en buena compañía, porque a partir de lo que leo y oigo incluso a Francisco decir: "¿Quién soy yo para juzgar?". Y de hecho, en la comunidad cristiana, gracias al Espíritu Santo, hay un legítimo pluralismo de posiciones.
http://www.religionenlibertad.com/el-ejemplo-de-misioneros-y-religiosas-llevo-al-bautizo-a-yinhui-41145.htm
sábado, 7 de marzo de 2015
De cómo una defensora de la ordenación de las mujeres dejó el anglicanismo para hacerse católica
Siempre es interesante leer cómo los
conversos llegan, avanzando a trompicones, a Roma. Seguramente, uno de
estos extraños relatos actuales es el de Una Kroll, cuya autobiografia Bread not Stones (Pan, no piedras, ndt) ha sido publicada recientemente por Christian Alternative.
La autora recibió bastante publicidad en el pasado como feminista cristiana franca y activa. Fue ordenada al sacerdocio en la Iglesia Anglicana y fue una de las primeras sacerdotisas de la Iglesia [anglicana] de Gales.
El título de su libro está tomado de un incidente que tuvo lugar durante el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra de 1978. Cuando sus miembros, en esa ocasión, rechazaron la propuesta de preparar a las mujeres para la ordenación, Una Kroll gritó desde la galería: “¡Os pedimos pan y vosotros nos dais una piedra!”
Esto puede sonar como un inicio poco prometedor para una conversión a la Iglesia Católica, que permite sólo el sacerdocio a los hombres.
Pero toda la vida de Kroll ha estado marcada por cambios dramáticos, pérdidas, trastornos y crisis espirituales, en medio de una larga y dolorosa búsqueda de la verdad espiritual.
Nacida en 1924, su padre abandonó a la familia cuando ella era muy joven. Educada por su madre sola, sufrió mucha pobreza hasta que ganó una beca para estudiar Medicina en Cambridge en 1944. Pasó el examen para la especialidad en 1951 y pensaba especializarse en neurocirugía cuando, de manera impulsiva, en 1953 se convirtió en una monja misionera y enfermera en la Iglesia Anglicana.
Fue enviada a trabajar en Liberia, donde fue muy difícil para ella combinar la medicina y la vida religiosa, y cayó enferma. Escoltada de vuelta al Reino Unido por Leopold Kroll, el monje que estaba a la cabeza de su orden religiosa, se enamoraron y tuvieron que abandonar sus respectivas comunidades. Se casaron en 1957.
Compaginó treinta años de feliz matrimonio y cuatro hijos con su trabajo como médico de familia y su formación como diaconisa anglicana. Tras la muerte de su marido, acaecida en 1987, Una Kroll volvió a ser monja y eligió vivir una vida "solitaria" con votos.
En 1997, con 71 años, fue ordenada [al sacerdocio anglicano] en la Iglesia de Gales, volviendo a Inglaterra en 2003. Durante cinco años vivió en Bury, cerca de su hijo, donde continuó su vida de eremita anglicana, pero empezó a sentir dificultades con las prácticas discriminatorias de la Iglesia de Inglaterra de la época en relación al ministerio de las mujeres.
Un retiro en un monasterio cisterciense
Entonces llegó el inexplicable giro en la historia. En 2008, profundamente infeliz en la Iglesia de Inglaterra y luchando con las dudas sobre su fe, hizo un breve retiro en un monasterio cisterciense.
Dedicó su tiempo a estar sola en “la amplia y austera iglesia”, donde escribe que “un día sintió allí una Energía vibrante que la inundó".
La describió como “Amor Creador Incondicional”. Impulsada por este amor que “no tenía lógica”, Una Kroll se descubrió a sí misma buscándolo “dentro de la institución más autocrática: la Iglesia Católica”.
Sus amigas feministas anglicanas dijeron que era una “decisión perversa” y la propia Una Kroll admitió que siempre había declarado: “Nunca me uniré a la Iglesia Católica por su estructura jerárquica, su sistema de gobierno que excluye a la mayoría de los laicos de la toma de decisiones y por su actitud hacia las mujeres y los homosexuales”.
El anclarse es lo que da libertad
Seis años más tarde reconoce “lo esencial que ha sido para mí [la conversión]”. Lo explica así: “No ha sido hasta que he estado encerrada” en la Iglesia Católica – haciendo imposible para mi llevar adelante mi ministerio público de sacerdotisa en la Iglesia de Inglaterra – "que he entendido que la reclusión dentro de este anclaje no hecho por mi podía llevarme, en última instancia, a la libertad”.
Y descubrió que podía aspirar al misterio del amor incondicional “sin insistir que mis opiniones eran las correctas y las de los demás equivocadas”.
Hoy Kroll se describe a sí misma como “una prisionera de la esperanza…que confía en lo que ellos no saben que está allí, pero que también actúa en esta creencia”.
Y la presencia real de Cristo en la Eucaristía “me ayuda a reconocer esa misma Presencia en la creación”.
Su autobiografia es una historia valiente y humilde; es también testimonio del misterioso trabajo de la Gracia en el alma individual. Sin embargo, el libro carece de cualquier mención a los trabajos de los santos que tal vez la han ayudado a superar sus perjuicios contra la Iglesia, como los escritos de Newman (y su apoyo a la vocación de los laicos) o los escritos místicos de Santa Teresa de Ávila. Y quizás, si hubiera conocido a Nuestra Señora en una etapa más temprana de su búsqueda espiritual, su visión sobre la ordenación de las mujeres hubiera sido diferente.
(Traducción de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)
Francis Phillips/Catholic Herald
http://www.religionenlibertad.com/de-como-una-defensora-de-la-ordenacion-de-las-mujeres-dejo-40778.htm
La autora recibió bastante publicidad en el pasado como feminista cristiana franca y activa. Fue ordenada al sacerdocio en la Iglesia Anglicana y fue una de las primeras sacerdotisas de la Iglesia [anglicana] de Gales.
El título de su libro está tomado de un incidente que tuvo lugar durante el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra de 1978. Cuando sus miembros, en esa ocasión, rechazaron la propuesta de preparar a las mujeres para la ordenación, Una Kroll gritó desde la galería: “¡Os pedimos pan y vosotros nos dais una piedra!”
Esto puede sonar como un inicio poco prometedor para una conversión a la Iglesia Católica, que permite sólo el sacerdocio a los hombres.
Pero toda la vida de Kroll ha estado marcada por cambios dramáticos, pérdidas, trastornos y crisis espirituales, en medio de una larga y dolorosa búsqueda de la verdad espiritual.
Nacida en 1924, su padre abandonó a la familia cuando ella era muy joven. Educada por su madre sola, sufrió mucha pobreza hasta que ganó una beca para estudiar Medicina en Cambridge en 1944. Pasó el examen para la especialidad en 1951 y pensaba especializarse en neurocirugía cuando, de manera impulsiva, en 1953 se convirtió en una monja misionera y enfermera en la Iglesia Anglicana.
Fue enviada a trabajar en Liberia, donde fue muy difícil para ella combinar la medicina y la vida religiosa, y cayó enferma. Escoltada de vuelta al Reino Unido por Leopold Kroll, el monje que estaba a la cabeza de su orden religiosa, se enamoraron y tuvieron que abandonar sus respectivas comunidades. Se casaron en 1957.
Compaginó treinta años de feliz matrimonio y cuatro hijos con su trabajo como médico de familia y su formación como diaconisa anglicana. Tras la muerte de su marido, acaecida en 1987, Una Kroll volvió a ser monja y eligió vivir una vida "solitaria" con votos.
En 1997, con 71 años, fue ordenada [al sacerdocio anglicano] en la Iglesia de Gales, volviendo a Inglaterra en 2003. Durante cinco años vivió en Bury, cerca de su hijo, donde continuó su vida de eremita anglicana, pero empezó a sentir dificultades con las prácticas discriminatorias de la Iglesia de Inglaterra de la época en relación al ministerio de las mujeres.
Un retiro en un monasterio cisterciense
Entonces llegó el inexplicable giro en la historia. En 2008, profundamente infeliz en la Iglesia de Inglaterra y luchando con las dudas sobre su fe, hizo un breve retiro en un monasterio cisterciense.
Dedicó su tiempo a estar sola en “la amplia y austera iglesia”, donde escribe que “un día sintió allí una Energía vibrante que la inundó".
La describió como “Amor Creador Incondicional”. Impulsada por este amor que “no tenía lógica”, Una Kroll se descubrió a sí misma buscándolo “dentro de la institución más autocrática: la Iglesia Católica”.
Sus amigas feministas anglicanas dijeron que era una “decisión perversa” y la propia Una Kroll admitió que siempre había declarado: “Nunca me uniré a la Iglesia Católica por su estructura jerárquica, su sistema de gobierno que excluye a la mayoría de los laicos de la toma de decisiones y por su actitud hacia las mujeres y los homosexuales”.
El anclarse es lo que da libertad
Seis años más tarde reconoce “lo esencial que ha sido para mí [la conversión]”. Lo explica así: “No ha sido hasta que he estado encerrada” en la Iglesia Católica – haciendo imposible para mi llevar adelante mi ministerio público de sacerdotisa en la Iglesia de Inglaterra – "que he entendido que la reclusión dentro de este anclaje no hecho por mi podía llevarme, en última instancia, a la libertad”.
Y descubrió que podía aspirar al misterio del amor incondicional “sin insistir que mis opiniones eran las correctas y las de los demás equivocadas”.
Hoy Kroll se describe a sí misma como “una prisionera de la esperanza…que confía en lo que ellos no saben que está allí, pero que también actúa en esta creencia”.
Y la presencia real de Cristo en la Eucaristía “me ayuda a reconocer esa misma Presencia en la creación”.
Su autobiografia es una historia valiente y humilde; es también testimonio del misterioso trabajo de la Gracia en el alma individual. Sin embargo, el libro carece de cualquier mención a los trabajos de los santos que tal vez la han ayudado a superar sus perjuicios contra la Iglesia, como los escritos de Newman (y su apoyo a la vocación de los laicos) o los escritos místicos de Santa Teresa de Ávila. Y quizás, si hubiera conocido a Nuestra Señora en una etapa más temprana de su búsqueda espiritual, su visión sobre la ordenación de las mujeres hubiera sido diferente.
(Traducción de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)
Francis Phillips/Catholic Herald
http://www.religionenlibertad.com/de-como-una-defensora-de-la-ordenacion-de-las-mujeres-dejo-40778.htm
domingo, 1 de marzo de 2015
Dalila abortó, y hoy disuade a las mujeres con embarazos imprevistos que van a los abortorios
Dalila, tiene actualmente 38 años, abortó hace diez, con 28. Sabe lo que hizo y se arrepiente.
Abortó por qué “tenía miedo de perder mi empleo, mi pareja, me sentía realmente sola, sentía que no tenía el apoyo de alguien, ni siquiera de una persona que me dijera ‘vas a salir adelante’, mi pareja no me dio oportunidad, se negó totalmente”.
Dalila pensaba que no tenía porqué arriesgar nada. Buscó un abortorio en Internet y allí fue con la esperanza de no hacerlo, y sin ser realmente consciente de lo que es en sí un aborto. “Es un lugar preparado para que salgas sin tu bebé, en el que nadie te pregunta si quieres hacerlo”, señala.
Ningún alivio tras abortar...
Tras abortar, Dalila no sintió ningún alivio: “Es una experiencia horrible porque eres consciente de lo que está ocurriendo allí y en ese momento te pones a imaginar la cantidad de bebés que matan allí a diario y somos las madres las que lo permitimos. Es un cuadro que no se te olvida nunca. Aborté por no perder a mi pareja, no resultó porque él se fue de todas formas”.
Acude a diario a los abortorios para ayudar a otras mujeres
Tras pasar por esta experiencia, Dalila acude a diario a las puertas de abortorios para intentar ayudar a otras madres a seguir adelante con sus embarazos ya que, según señala, son las circunstancias las que abocan a la mujer a este drama. “Tus padres, tu esposo, tu pareja, o quien este en ese momento a tu lado; lo que esa persona quiera no debería ser el detonante para que una mujer tome la decisión”.
Evitar más sufrimiento
Hoy ayuda a mujeres para evitar que pasen por el drama del aborto que suele culminar en un síndrome -el síndrome posaborto- con graves efectos. Además, pone su empeño en mostrar a las mujeres embarazadas - que por sus circunstancias se ven abocadas al aborto- que existen asociaciones de apoyo psicológico, material, medico y jurídico para que puedan tener a sus hijos.
Dará su testimonio público el 14 de marzo
En la manifestación a favor de la vida, la mujer y la maternidad que tendrá lugar el próximo 14 de marzo en Madrid, bajo el lema: CADA VIDA IMPORTA, defenderá la protección de las mujeres embarazadas, que necesitan un entorno de apoyo social donde se defienda el derecho a la maternidad con medidas concretas de ayuda para que no se vean abocadas al aborto.
La manifestación provida del 14 de marzo en Madrid calienta motores con el autobús Cada Vida Importa
10 razones para manifestarse por la vida el 14 de marzo: Benigno Blanco habla en 13TV
Reig Pla: «Quiero animaros a todos a participar en la manifestación por la vida del 14 de marzo»
ReL
Abortó por qué “tenía miedo de perder mi empleo, mi pareja, me sentía realmente sola, sentía que no tenía el apoyo de alguien, ni siquiera de una persona que me dijera ‘vas a salir adelante’, mi pareja no me dio oportunidad, se negó totalmente”.
Dalila pensaba que no tenía porqué arriesgar nada. Buscó un abortorio en Internet y allí fue con la esperanza de no hacerlo, y sin ser realmente consciente de lo que es en sí un aborto. “Es un lugar preparado para que salgas sin tu bebé, en el que nadie te pregunta si quieres hacerlo”, señala.
Ningún alivio tras abortar...
Tras abortar, Dalila no sintió ningún alivio: “Es una experiencia horrible porque eres consciente de lo que está ocurriendo allí y en ese momento te pones a imaginar la cantidad de bebés que matan allí a diario y somos las madres las que lo permitimos. Es un cuadro que no se te olvida nunca. Aborté por no perder a mi pareja, no resultó porque él se fue de todas formas”.
Acude a diario a los abortorios para ayudar a otras mujeres
Tras pasar por esta experiencia, Dalila acude a diario a las puertas de abortorios para intentar ayudar a otras madres a seguir adelante con sus embarazos ya que, según señala, son las circunstancias las que abocan a la mujer a este drama. “Tus padres, tu esposo, tu pareja, o quien este en ese momento a tu lado; lo que esa persona quiera no debería ser el detonante para que una mujer tome la decisión”.
Evitar más sufrimiento
Hoy ayuda a mujeres para evitar que pasen por el drama del aborto que suele culminar en un síndrome -el síndrome posaborto- con graves efectos. Además, pone su empeño en mostrar a las mujeres embarazadas - que por sus circunstancias se ven abocadas al aborto- que existen asociaciones de apoyo psicológico, material, medico y jurídico para que puedan tener a sus hijos.
Dará su testimonio público el 14 de marzo
En la manifestación a favor de la vida, la mujer y la maternidad que tendrá lugar el próximo 14 de marzo en Madrid, bajo el lema: CADA VIDA IMPORTA, defenderá la protección de las mujeres embarazadas, que necesitan un entorno de apoyo social donde se defienda el derecho a la maternidad con medidas concretas de ayuda para que no se vean abocadas al aborto.
La manifestación provida del 14 de marzo en Madrid calienta motores con el autobús Cada Vida Importa
10 razones para manifestarse por la vida el 14 de marzo: Benigno Blanco habla en 13TV
Reig Pla: «Quiero animaros a todos a participar en la manifestación por la vida del 14 de marzo»
ReL
sábado, 21 de febrero de 2015
Una hija murió con 4 años, su otra niña se va apagando... pero Anne ríe: «El amor gana al dolor»
Anne-Dauphine Julliand, periodista parisina, tenía una hija que no llegó a cumplir los cuatro años: una devastadora enfermedad acabó con la niña.
Su vida fue corta pero hermosa... una vida que se convirtió en la luz que necesitaba Anne para enseñar al mundo lo que son el amor y la felicidad.
Fue así: un día vio que la pequeña Thäis cojeaba y la llevó al médico sin esperar que fuera nada grave. Sin embargo, le diagnosticaron leucodistrofia metacromática, una feroz enfermedad degenerativa, causada por la ausencia de una enzima, unas moléculas imprescindibles para el funcionamiento del sistema nervioso.
Decidió hacerle a su “princesita” una promesa que, por supuesto, cumplió: «Vas a tener una vida bonita. No será como la de las demás niñas, pero será una vida de la que podrás sentirte orgullosa. Y en la que nunca te faltará amor».
Tras la muerte de la pequeña, Anne escribió Llenaré tus días de vida, un libro que se convirtió en un bestseller en Francia rápidamente, consiguiendo los premios Parole de patients y Pèlerin du témoignage.
Ahora, de la mano de la Editorial Palabra, la escritora publica en España su segundo título, Un día especial, un libro que cuenta que la misma Thäis nació el 29 de febrero, una fecha que solo se repite cada cuatro años. Es entonces cuando Anne se regala un paréntesis, libre de trabajo y obligaciones porque quiere vivir plenamente ese día especial. Su hija cumpliría ocho años y nota cómo el pasado se mezcla con el presente y cada gesto, cada palabra adquieren un color único.
Además, la escritora cuenta su vida familiar con su marido, sus dos hijos y su otra hija Azylis, de ocho años, que tiene la misma enfermedad que Thäis y ya no puede ni hablar, ni caminar, ni comer sola, así que no es una vida como la de los demás, sino una maravillosa historia de amor y una lección de lucha constante.
Anne-Dauphine Julliand estuvo en España en octubre de 2013 para participar en el imprescindible congreso "Lo que de verdad importa". En Valencia habló ante 1.300 jóvenes sobrecogidos. El periodista Paco Cerdà la entrevistó en el FaroDeVigo.es.
Una decisión: sonreír
"Hay distintas formas de actuar cuando te enfrentas a una dura prueba como la mía. Una manera es pensar que solo vas a sufrir durante el resto de tu vida. En cambio, yo he encontrado la forma de ser feliz en este camino diciéndome que tengo una cosa tremenda, pero que siempre quedan momentos de felicidad, y yo he elegido vivirlos. Por supuesto que a veces lloro y estoy triste. Pero se puede reír y sonreír. Porque sonreír es una decisión. Si la vida no te sonríe, sonríele tú a la vida", explicó Anne-Dauphine.

Admite que "al principio no pensé que fuera posible ser feliz en esta situación. Pero luego, al ver a mis hijos que sonreían, vi que era posible. Ellos viven el presente. Yo aprendí de ellos".
Frente al dolor, el amor
Ante el misterio del dolor, Anne tiene una propuesta.
"Hay que evitar sentir el dolor como un fracaso. Un drama nunca es un fracaso en la vida. Es una prueba, una montaña que hemos de subir. Y la mejor forma de superar el dolor es amar. El amor es lo que te permite curar la herida. A mí, este Amor con mayúscula me viene del Cielo. Yo soy católica y me ha ayudado mucho mi fe. Creer en Dios no me evita el sufrimiento, pero es como una lámpara que me permite ver el camino de la montaña. Tengo que subirla y la senda no es más fácil, pero me permite verla de otro modo".
Por eso, cuando le preguntan qué es lo que de verdad importa en la vida, responde sin dudarlo: "El amor. Y compartirlo todo. Si lo guardas para ti mismo, nada vale la pena. Por eso yo cuento mi experiencia".
Enferma, pero feliz
Esta madre animosa describe la realidad de su hija enferma. "Físicamente, Azylis está muy mal: no habla, no anda, apenas mueve los brazos, ve poco y no puede comer sola. Pero estaría mintiendo si me quedara ahí. Porque esa no es mi hija. Azylis es una niña feliz. Y no lo digo para engañarme como una madre loca. Te lo prometo: es feliz. Su sonrisa es mi victoria de cada día. Y como dice su hermano mayor Gaspard, Azylis tiene suerte. Porque la gente la ama".
"No importa el por qué, importa el cómo"
Hay preguntas que no son edificantes en estas situaciones, una vez tienes ya la base de la fe y la superación. "A veces, al ver a una niña caminar por la calle, me surge la pregunta del porqué. Pero enseguida la aparto. Porque sé que no he de perder tiempo en ello. Esa pregunta conduce a buscar culpables o a sentirte víctima. Eso solo hace daño. No me importa el porqué. Me importa el cómo: cómo subir la montaña".
En el siguiente vídeo, Anne-Dauphin habla en español (dice que le encanta España) en la edición de 2012 de Lo Que De Verdad Importa
Su vida fue corta pero hermosa... una vida que se convirtió en la luz que necesitaba Anne para enseñar al mundo lo que son el amor y la felicidad.
Fue así: un día vio que la pequeña Thäis cojeaba y la llevó al médico sin esperar que fuera nada grave. Sin embargo, le diagnosticaron leucodistrofia metacromática, una feroz enfermedad degenerativa, causada por la ausencia de una enzima, unas moléculas imprescindibles para el funcionamiento del sistema nervioso.
Decidió hacerle a su “princesita” una promesa que, por supuesto, cumplió: «Vas a tener una vida bonita. No será como la de las demás niñas, pero será una vida de la que podrás sentirte orgullosa. Y en la que nunca te faltará amor».
Tras la muerte de la pequeña, Anne escribió Llenaré tus días de vida, un libro que se convirtió en un bestseller en Francia rápidamente, consiguiendo los premios Parole de patients y Pèlerin du témoignage.
Ahora, de la mano de la Editorial Palabra, la escritora publica en España su segundo título, Un día especial, un libro que cuenta que la misma Thäis nació el 29 de febrero, una fecha que solo se repite cada cuatro años. Es entonces cuando Anne se regala un paréntesis, libre de trabajo y obligaciones porque quiere vivir plenamente ese día especial. Su hija cumpliría ocho años y nota cómo el pasado se mezcla con el presente y cada gesto, cada palabra adquieren un color único.
Además, la escritora cuenta su vida familiar con su marido, sus dos hijos y su otra hija Azylis, de ocho años, que tiene la misma enfermedad que Thäis y ya no puede ni hablar, ni caminar, ni comer sola, así que no es una vida como la de los demás, sino una maravillosa historia de amor y una lección de lucha constante.
Anne-Dauphine Julliand estuvo en España en octubre de 2013 para participar en el imprescindible congreso "Lo que de verdad importa". En Valencia habló ante 1.300 jóvenes sobrecogidos. El periodista Paco Cerdà la entrevistó en el FaroDeVigo.es.
Una decisión: sonreír
"Hay distintas formas de actuar cuando te enfrentas a una dura prueba como la mía. Una manera es pensar que solo vas a sufrir durante el resto de tu vida. En cambio, yo he encontrado la forma de ser feliz en este camino diciéndome que tengo una cosa tremenda, pero que siempre quedan momentos de felicidad, y yo he elegido vivirlos. Por supuesto que a veces lloro y estoy triste. Pero se puede reír y sonreír. Porque sonreír es una decisión. Si la vida no te sonríe, sonríele tú a la vida", explicó Anne-Dauphine.

Admite que "al principio no pensé que fuera posible ser feliz en esta situación. Pero luego, al ver a mis hijos que sonreían, vi que era posible. Ellos viven el presente. Yo aprendí de ellos".
Frente al dolor, el amor
Ante el misterio del dolor, Anne tiene una propuesta.
"Hay que evitar sentir el dolor como un fracaso. Un drama nunca es un fracaso en la vida. Es una prueba, una montaña que hemos de subir. Y la mejor forma de superar el dolor es amar. El amor es lo que te permite curar la herida. A mí, este Amor con mayúscula me viene del Cielo. Yo soy católica y me ha ayudado mucho mi fe. Creer en Dios no me evita el sufrimiento, pero es como una lámpara que me permite ver el camino de la montaña. Tengo que subirla y la senda no es más fácil, pero me permite verla de otro modo".
Por eso, cuando le preguntan qué es lo que de verdad importa en la vida, responde sin dudarlo: "El amor. Y compartirlo todo. Si lo guardas para ti mismo, nada vale la pena. Por eso yo cuento mi experiencia".
Enferma, pero feliz
Esta madre animosa describe la realidad de su hija enferma. "Físicamente, Azylis está muy mal: no habla, no anda, apenas mueve los brazos, ve poco y no puede comer sola. Pero estaría mintiendo si me quedara ahí. Porque esa no es mi hija. Azylis es una niña feliz. Y no lo digo para engañarme como una madre loca. Te lo prometo: es feliz. Su sonrisa es mi victoria de cada día. Y como dice su hermano mayor Gaspard, Azylis tiene suerte. Porque la gente la ama".
"No importa el por qué, importa el cómo"
Hay preguntas que no son edificantes en estas situaciones, una vez tienes ya la base de la fe y la superación. "A veces, al ver a una niña caminar por la calle, me surge la pregunta del porqué. Pero enseguida la aparto. Porque sé que no he de perder tiempo en ello. Esa pregunta conduce a buscar culpables o a sentirte víctima. Eso solo hace daño. No me importa el porqué. Me importa el cómo: cómo subir la montaña".
En el siguiente vídeo, Anne-Dauphin habla en español (dice que le encanta España) en la edición de 2012 de Lo Que De Verdad Importa
sábado, 14 de febrero de 2015
La Hermana Caridad y Manos Unidas liberan a muchas mujeres atrapadas en redes de prostitución
La hermana Caridad Paramundayil conoce muy de cerca la cruda realidad de la prostitución obligada en
la que viven numerosas mujeres sometidas a redes organizadas que buscan
el lucro a través del sexo en la India, en concreto en las provincias
de Calcuta y Mumbai. Desde hace más de cuatro décadas trabaja como
misionera en su propio país.
Ahora llega a España a través de Manos Unidas (www.manosunidas.org) para compartir su testimonio con todo aquel que quiera escuchar.
«Las traen con promesas de trabajo que luego no son así y se ven obligadas a prostituirse», comenta esta licenciada en Historia y Psicología que a sus 66 años ha ocupado diferentes cargos diocesanos en Calcuta y en la Conferencia de Religiosas de la India.
Rescatar y rehabilitar a estas mujeres es el objetivo de la hermana Caridad. Un trabajo que es posible gracias a las aportaciones económicas de países como España.
Manos Unidas ha construido dos casas y centros de formación para las ‘secuestradas’ en las redes del sexo y sus hijas, a las que facilitan el acceso a la escuela.
Las casas de Manos Unidas se encuentran en el Estado de West Bengal, en concreto en Siliguri y Kharagpur, pues hace unos años los radicales prendieron fuego a un centro que gestionaban en el Estado de Orissa. Y es que la persecución religiosa es otro de los problemas a los que se enfrentan cada día los misioneros y cristianos de la India.
La situación política del país desde el cambio de Gobierno en 2014 no es afín a la religión católica. La hermana Caridad teme incluso que el próximo año, cuando la comunidad a la que pertenece solicite renovar la licencia que les permite recibir ingresos del extranjero, el Gobierno no se la renueve, lo que significaría poner fin a los proyectos de rehabilitación de las mujeres atrapadas en la prostitución.
«Vivimos una situación muy difícil, se han quemado iglesias y por temor muchos cristianos se están reconvirtiendo al hinduismo», explicaba con cierta cautela.
Esta religiosa lleva en España varios meses para trabajar en la traducción al inglés de los escritos de la fundadora de la Congregación de Adoratrices (www.adoratrices.com), Santa María Micaela. Aunque ya piensa en su regreso a la India, donde tiene su corazón.
El trabajo más complicado al que se enfrentan las misioneras es evitar que la sociedad rechace a las mujeres rehabilitadas y lograr su reinserción en la sociedad.
Para ello es importante «inculcar el hábito del ahorro y que sepan generar ingresos con actividades como el corte y confección», explicaba la hermana Caridad.
Incluso, algunas de ellas comienzan estudios universitarios y contraen matrimonio. «La última fase de la reinserción es cuando se casan, es la manera de liberarse de su pasado como prostitutas de cara a la sociedad», añadía.
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=40274
J. Guayerbas/LaTribunaDeToledo.es
Ahora llega a España a través de Manos Unidas (www.manosunidas.org) para compartir su testimonio con todo aquel que quiera escuchar.
«Las traen con promesas de trabajo que luego no son así y se ven obligadas a prostituirse», comenta esta licenciada en Historia y Psicología que a sus 66 años ha ocupado diferentes cargos diocesanos en Calcuta y en la Conferencia de Religiosas de la India.
Rescatar y rehabilitar a estas mujeres es el objetivo de la hermana Caridad. Un trabajo que es posible gracias a las aportaciones económicas de países como España.
Manos Unidas ha construido dos casas y centros de formación para las ‘secuestradas’ en las redes del sexo y sus hijas, a las que facilitan el acceso a la escuela.
Las casas de Manos Unidas se encuentran en el Estado de West Bengal, en concreto en Siliguri y Kharagpur, pues hace unos años los radicales prendieron fuego a un centro que gestionaban en el Estado de Orissa. Y es que la persecución religiosa es otro de los problemas a los que se enfrentan cada día los misioneros y cristianos de la India.
La situación política del país desde el cambio de Gobierno en 2014 no es afín a la religión católica. La hermana Caridad teme incluso que el próximo año, cuando la comunidad a la que pertenece solicite renovar la licencia que les permite recibir ingresos del extranjero, el Gobierno no se la renueve, lo que significaría poner fin a los proyectos de rehabilitación de las mujeres atrapadas en la prostitución.
«Vivimos una situación muy difícil, se han quemado iglesias y por temor muchos cristianos se están reconvirtiendo al hinduismo», explicaba con cierta cautela.
Esta religiosa lleva en España varios meses para trabajar en la traducción al inglés de los escritos de la fundadora de la Congregación de Adoratrices (www.adoratrices.com), Santa María Micaela. Aunque ya piensa en su regreso a la India, donde tiene su corazón.
El trabajo más complicado al que se enfrentan las misioneras es evitar que la sociedad rechace a las mujeres rehabilitadas y lograr su reinserción en la sociedad.
Para ello es importante «inculcar el hábito del ahorro y que sepan generar ingresos con actividades como el corte y confección», explicaba la hermana Caridad.
Incluso, algunas de ellas comienzan estudios universitarios y contraen matrimonio. «La última fase de la reinserción es cuando se casan, es la manera de liberarse de su pasado como prostitutas de cara a la sociedad», añadía.
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=40274
J. Guayerbas/LaTribunaDeToledo.es
sábado, 7 de febrero de 2015
«Cuando tú descubres la grandeza humana de la Iglesia, te enamoras»
Cristina López Schlichting es uno de los rostros y voces de referencia en los medios de comunicación españoles. Actualmente dirige en la cadena COPE el programa Fin de semana, participa como analista político en El cascabel de 13tv y es columnista en el diario La Razón.
Aunque en su infancia no recibió mucha formación religiosa, sentía una gran inquiedud interior y se planteaba muchas preguntas sobre el sentido de la existencia. Fue así como, desde muy pequeña, inició un recorrido intelectual de búsqueda del bien, de la verdad y de la belleza, hasta alcanzar la convicción de la existencia de Dios e iniciar un camino de acercamiento a Él.
Cristina explicó esa evolución suya vital e intelectual a Cristina Casado en el programa Cambio de agujas de H.M. Televisión (verlo abajo en su integridad), evocando el matrimonio formado por Martín y María Gross, a quienes conoció durante sus estudios universitarios en Colonia. La invitaron a preguntarse “¿Y si Dios existe?", y fue así como descubrió que había alguien que la conocía mejor que ella misma y que tenía un plan para su vida, en la que jugaron un papel destacado personajes como Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación, y la Madre Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, cuyo entierro cubrió para ABC.
He aquí algunas citas extraídas del testimonio de Cristina López Schlichting:
-"Yo nací en una familia que no practicaba, hija de una madre que había sido luterana y de un padre bueno, educado en el catolicismo tradicional en España, aunque, realmente, nosotros no reservábamos espacio al cristianismo en nuestra educación. Pero fue muy raro, porque éramos cuatro hermanas con una inquietud religiosa fuera de lo normal".
-"Fue en BUP (el Bachillerato de entonces) cuando un profesor, José María Sánchez Garzón -se ha hecho sacerdote a la vejez-, que era profesor de filosofía y de religión, había vivido él apasionadamente este recorrido y empezó a hacerme entrever que la fe y la razón no eran contrarias. (...) Yo empecé a entrever que era hija de una tradición cristiana, la tradición del humanismo cristiano europeo, de la que empecé a sentirme muy orgullosa. Ahí empezaron mis preguntas racionales, que son las preguntas que me han llevado a la fe, porque yo digo siempre que el culmen de la razón es la fe".
-"Mi conversión fue un recorrido intelectual, primero con este sacerdote y después, al encontrar el movimiento Comunión y Liberación, con nuestro fundador, Luigi Giussani, que era un hombre que había ido justo a esta pregunta. (...) Evidentemente, también hay un punto afectivo, porque cuando tú descubres la grandeza humana de la Iglesia te enamoras. Yo, que he tenido la posibilidad profesional de conocer la obra de la Beata Teresa de Calcuta y tocar su cadáver, que he conocido la obra y la persona de Juan Pablo II, realmente he tenido suerte de conocer grandes santos".
-"Recuerdo perfectamente ese momento y las horas de después en mi habitación, en el albergue de estudiantes, donde realmente pensé: ´¿Y si Dios existe? ¿Y si verdaderamente Él es capaz de llevarme por un camino que, por una vez, no voy a dirigir yo?´ (...) Y, realmente, decidí dar crédito a esta posibilidad que me parecía inverosímil."
-"Te mueves en un mundo de esquemas, y el Señor te sorprende siempre. Siempre rompe tu esquemas y siempre vuelve a poner delante de ti a una persona que te asombra, que te descoloca y que te vuelve a dar razón de que hay un ser, Jesucristo, que está vivo y que te abraza. Y esa conversión se produce una y otra vez, de tal manera que yo la he vivido muchas veces a lo largo de mi vida. La he vivido cuando conocí a las hermanas de la Madre Teresa en Calcuta, cuando fui con ABC a cubrir sus funerales. La he vivido en Albania con la Madre Catalina, que me enseñó cómo se puede arriesgar la vida para cuidar a unas novicias en un territorio de guerra, y a la que seguí para lograr entrar en la ciudad de Balona vestida de monja con ella."
-"Después he tenido a todos mis hijos, que han sido planes de Dios muy extraños a mi vida, porque yo tuve tres hijos en tres años. Fue cuando era, además, reportera, en los años más duros y más hermosos de mi carrera. Cuando era reportera en Oriente Medio, cuando era reportera en Irán, cuando lo era en Kosovo, en Albania..., en esos años tuve a mis bebés, que era realmente una locura desde el punto de vista del mundo."
-"Todas las veces me estrello, todas la veces el Señor me pone un testigo bueno, y todas las veces me vuelvo a convertir. Es continuamente la historia del hijo pródigo".
-"Para mí fue tan apabullante, tan espectacular, la belleza de la fe, la verdad, el bien que nace de esta experiencia del cristianismo, que ha sido siempre mucho más potente esto que las posibles críticas. Indudablemente, el mundo se alucina, pero con cosas muy sencillas. Cuando yo tuve tres hijos, en ABC, en el corcho de la redacción, pusieron ´Cristina, la coneja´, porque no podían entender semejante irracionalidad."
-"Yo reconozco que la Virgen es el camino hacia Dios para mí y es el lugar al que acudo siempre que estoy sola, que estoy herida, que estoy asustada, que he pecado. Todas las veces me arrojo en sus brazos y le digo: ´Mamá, mira lo que ha pasado´. Y todas las veces, Ella hace trucos, se salta las reglas, porque Ella es la Madre".
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=40415
Aunque en su infancia no recibió mucha formación religiosa, sentía una gran inquiedud interior y se planteaba muchas preguntas sobre el sentido de la existencia. Fue así como, desde muy pequeña, inició un recorrido intelectual de búsqueda del bien, de la verdad y de la belleza, hasta alcanzar la convicción de la existencia de Dios e iniciar un camino de acercamiento a Él.
Cristina explicó esa evolución suya vital e intelectual a Cristina Casado en el programa Cambio de agujas de H.M. Televisión (verlo abajo en su integridad), evocando el matrimonio formado por Martín y María Gross, a quienes conoció durante sus estudios universitarios en Colonia. La invitaron a preguntarse “¿Y si Dios existe?", y fue así como descubrió que había alguien que la conocía mejor que ella misma y que tenía un plan para su vida, en la que jugaron un papel destacado personajes como Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación, y la Madre Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, cuyo entierro cubrió para ABC.
He aquí algunas citas extraídas del testimonio de Cristina López Schlichting:
-"Yo nací en una familia que no practicaba, hija de una madre que había sido luterana y de un padre bueno, educado en el catolicismo tradicional en España, aunque, realmente, nosotros no reservábamos espacio al cristianismo en nuestra educación. Pero fue muy raro, porque éramos cuatro hermanas con una inquietud religiosa fuera de lo normal".
-"Fue en BUP (el Bachillerato de entonces) cuando un profesor, José María Sánchez Garzón -se ha hecho sacerdote a la vejez-, que era profesor de filosofía y de religión, había vivido él apasionadamente este recorrido y empezó a hacerme entrever que la fe y la razón no eran contrarias. (...) Yo empecé a entrever que era hija de una tradición cristiana, la tradición del humanismo cristiano europeo, de la que empecé a sentirme muy orgullosa. Ahí empezaron mis preguntas racionales, que son las preguntas que me han llevado a la fe, porque yo digo siempre que el culmen de la razón es la fe".
-"Mi conversión fue un recorrido intelectual, primero con este sacerdote y después, al encontrar el movimiento Comunión y Liberación, con nuestro fundador, Luigi Giussani, que era un hombre que había ido justo a esta pregunta. (...) Evidentemente, también hay un punto afectivo, porque cuando tú descubres la grandeza humana de la Iglesia te enamoras. Yo, que he tenido la posibilidad profesional de conocer la obra de la Beata Teresa de Calcuta y tocar su cadáver, que he conocido la obra y la persona de Juan Pablo II, realmente he tenido suerte de conocer grandes santos".
-"Recuerdo perfectamente ese momento y las horas de después en mi habitación, en el albergue de estudiantes, donde realmente pensé: ´¿Y si Dios existe? ¿Y si verdaderamente Él es capaz de llevarme por un camino que, por una vez, no voy a dirigir yo?´ (...) Y, realmente, decidí dar crédito a esta posibilidad que me parecía inverosímil."
-"Te mueves en un mundo de esquemas, y el Señor te sorprende siempre. Siempre rompe tu esquemas y siempre vuelve a poner delante de ti a una persona que te asombra, que te descoloca y que te vuelve a dar razón de que hay un ser, Jesucristo, que está vivo y que te abraza. Y esa conversión se produce una y otra vez, de tal manera que yo la he vivido muchas veces a lo largo de mi vida. La he vivido cuando conocí a las hermanas de la Madre Teresa en Calcuta, cuando fui con ABC a cubrir sus funerales. La he vivido en Albania con la Madre Catalina, que me enseñó cómo se puede arriesgar la vida para cuidar a unas novicias en un territorio de guerra, y a la que seguí para lograr entrar en la ciudad de Balona vestida de monja con ella."
-"Después he tenido a todos mis hijos, que han sido planes de Dios muy extraños a mi vida, porque yo tuve tres hijos en tres años. Fue cuando era, además, reportera, en los años más duros y más hermosos de mi carrera. Cuando era reportera en Oriente Medio, cuando era reportera en Irán, cuando lo era en Kosovo, en Albania..., en esos años tuve a mis bebés, que era realmente una locura desde el punto de vista del mundo."
-"Todas las veces me estrello, todas la veces el Señor me pone un testigo bueno, y todas las veces me vuelvo a convertir. Es continuamente la historia del hijo pródigo".
-"Para mí fue tan apabullante, tan espectacular, la belleza de la fe, la verdad, el bien que nace de esta experiencia del cristianismo, que ha sido siempre mucho más potente esto que las posibles críticas. Indudablemente, el mundo se alucina, pero con cosas muy sencillas. Cuando yo tuve tres hijos, en ABC, en el corcho de la redacción, pusieron ´Cristina, la coneja´, porque no podían entender semejante irracionalidad."
-"Yo reconozco que la Virgen es el camino hacia Dios para mí y es el lugar al que acudo siempre que estoy sola, que estoy herida, que estoy asustada, que he pecado. Todas las veces me arrojo en sus brazos y le digo: ´Mamá, mira lo que ha pasado´. Y todas las veces, Ella hace trucos, se salta las reglas, porque Ella es la Madre".
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=40415
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